Economía

La rebelión de los hipotecados contra las cláusulas de suelo

clausulas abusivas

Viernes 19 de febrero de 2010
Los españoles que tienen una hipoteca respiran aliviados con cada bajada del Euribor. Sin embargo, estas reducciones no son siempre sinónimo de un descenso ilimitado de la cuota mensual. Según algunos estudios, la mitad de los préstamos para la adquisición de vivienda incluyen cláusulas denominadas "de suelo", que esta semana han desencadenado varias actuaciones políticas y judiciales. Por Cristina Carbón

Suben los impuestos, sube el paro, sube la gasolina, sube la cesta de la compra… pero, entre tanta subida, baja el Euribor. Es la esperanza de miles de familias para llegar a final de mes. Sin embargo, muchas se encuentran con la desagradable sorpresa, cuando van a revisar su hipoteca, de que ésta tiene una "cláusula suelo".

Se trata de una de las muchas letras pequeñas –perfectamente legales- que pueden tener los contratos hipotecarios. "Son cláusulas que limitan la variación de los tipos de interés e impiden que el tipo final aplicado al prestatario baje de un determinado nivel, aunque sí lo haga el índice al que está referenciada la hipoteca", ha explicado a EL IMPARCIAL la portavoz de la Organización de Consumidores (OCU), Ileana Izverniceanu.

Es lo que ha ocurrido en más de la mitad de los casos estudiados por la Federación de Consumidores en Acción (Facua). Según cálculos de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de España (ADICAE), casi un millón de familias se encuentran en esta situación. Todos ellos tienen que pagar unos 2.000 euros de media adicionales cada año.

Los números hablan por sí solos. La hipoteca con el suelo más alto de las analizadas lo eleva al 4,95 por ciento. Si se aplicaran los intereses que figuran en el contrato (Euribor –situado en el 1,232 por ciento en enero- más el 1 por ciento), un préstamo de 115.000 euros a 23 años supondría una cuota de 533,11 euros mensuales. Sin embargo, la existencia de la cláusula de suelo provoca que la cuota mensual se eleve a 698,69 euros. Así, en un año, la cuota se ve incrementada en 1.986,96 euros.

Precisamente las organizaciones de consumidores han sido quienes más han presionado para eliminar estas cláusulas que todas coinciden en calificar de "abusivas". En concreto, solicitan que se incluya en el "listado de abusivas del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores".

El fruto de sus denuncias ha florecido esta semana en forma de iniciativa parlamentaria, presentada por Izquierda Unida (IU) en el Congreso de los Diputados. "Perseguimos que el Parlamento y el Gobierno controlen por ley estas cláusulas abusivas y descompensadas", ha confirmado a este periódico el secretario general de Economía de la formación, José Antonio García Rubio.

Para IU, el "suelo" y el "techo" de las hipotecas están estructurados de forma que "benefician de forma absoluta a los bancos", entre otras razones porque "la mayoría de los clientes no son siempre conscientes de lo que suscriben". Una carencia que los bancos no resuelven con el debido asesoramiento, según la federación de izquierdas.

"Pensamos que puede tener el apoyo de otros grupos", ha valorado García Rubio, quien confía en que la proposición no de ley tenga una acogida "positiva" al tratarse de un asunto de interés general.

De hecho, no es la primera propuesta en este sentido que pasa por las Cámaras. En septiembre, el Senado aprobó una moción del grupo popular que exigía el cumplimiento de la normativa en vigor, que establece la exclusión de las cláusulas abusivas.

Novación o subrogación
Varias entidades bancarias han optado en los últimos meses por ofrecer hipotecas sin suelo. No obstante, quienes ya tienen firmado el contrato pueden "novar con su banco, es decir, negociar para modificar las condiciones de su préstamo", ha afirmado la portavoz de OCU. Otra posibilidad es la subrogación con otro banco que no imponga cláusulas de este tipo.

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