Economía

El Gobierno no consigue apoyos para la reforma de las pensiones

Corbacho fracasa en su debate sobre el período de cálculo de las pensiones

Lunes 22 de febrero de 2010
Unanimidad en los grupos de la oposición en la Comisión del Pacto de Toledo, que han recriminado al Gobierno la "alarma" generada en la sociedad por las "formas" en las que se ha anunciado la reforma de las pensiones. Los distintos partidos se han mostrado reacios a lograr un pacto propuesto por un Ejecutivo que "no está ligitimado para pedir esfuerzos" a los trabajadores.

Todos los grupos de la oposición aprovecharon este lunes la comparecencia del ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, en la Comisión del Pacto de Toledo para echarle en cara las "formas" en las que el Gobierno ha presentado la reforma de las pensiones y la "alarma" que ha generado con ideas como retrasar la edad de jubilación y elevar el periodo de cálculo, y llegaron a asegurar que el Gobierno "no está legitimado para pedir esfuerzos" a los trabajadores.

Así, el portavoz 'popular' en la Comisión, Tomás Burgos, señaló que el Gobierno ha abierto el debate de la reforma de las pensiones "de la peor manera posible", que ha generado "ruido innecesario" y ha provocado el rechazo de todos los agentes sociales y los sindicatos -que mañana inician un calendario de movilizaciones en protesta-, sin otro motivo que un "programa de recorte de gasto social forzado" por el elevado déficit público y las "presiones internacionales".

No obstante, aseguró que su formación tendrá "ánimo constructivo" en el debate sobre la reforma, frente a las ideas "alocadas e improvisadas" presentadas del Gobierno. "Vamos a analizar todas y cada una de las propuestas, las vamos a discutir, pero queremos que se nos expliquen las cosas", incidió el diputado, quien aseguró que el Gobierno no puede justificar un propuesta de "enorme carga social" como la de retrasar la edad de jubilación sólo por proyecciones demográficas.

Por su parte, el ministro de Trabajo e Inmigración aseguró que el actual período de cálculo de las pensiones debe ser objeto de "reflexión y debate", aunque negó que la propuesta del Gobierno contemple su aumento.

Corbacho reiteró que el aumento en la edad de jubilación responde al incremento de la esperanza de vida en nuestro país y al retraso en la incorporación al mercado de trabajo e insistió en que la propuesta del Gobierno debe ser "analizada con rigor" por los miembros del Pacto de Toledo para lograr el "mayor consenso posible".

Según el ministro, son necesarias reformas "ambiciosas", pero de aplicación "moderada" y "no traumática", que contribuyan a mejorar la equidad y el funcionamiento del sistema.

Garantizó la viabilidad del sistema de Seguridad Social, que "no está amenazado" a corto plazo, "ni siquiera ante una coyuntura de grave crisis económica como la actual" y reiteró que su salud es "muy buena", lo que "permite afrontar los retos del futuro con tranquilidad".

Puntualizó que el documento del Gobierno propone frenar el recurso a la jubilación anticipada y restringir su "uso abusivo".

Por eso abogó por limitar las reducciones de plantilla en las empresas con beneficios, imponer a las empresas la cofinanciación de los sobrecostes producidos por la exclusión temprana del mercado de trabajo, aumentar más allá de los 52 años la edad mínima de jubilación por aplicación de coeficientes reductores y fomentar la jornada flexible durante los últimos años de la vida laboral.

Corbacho insistió en que la reforma del sistema de pensiones debe ser "sosegada" y quiso zanjar la polémica sobre si el Ejecutivo propone aumentar el período de cálculo de la pensión al asegurar que "el documento no lo establece".

No obstante, consideró este aspecto "muy relevante" y aseguró que se debe buscar una "mayor equidad" interna del sistema que refuerce la relación entre el esfuerzo contributivo realizado y la prestación reconocida y evitar que el procedimiento de cálculo penalice a los trabajadores que son despedidos al final de su vida laboral.

También consideró "oportuno" utilizar la previsión social complementaria (aportaciones privadas) para favorecer la prolongación de la vida laboral, por lo que planteó desvincular la jubilación del acceso a esta previsión a partir de los 65 años.

El ministro defendió la revisión de la regulación de las prestaciones por muerte y supervivencia y de la pensión de viudedad.

En concreto, se refirió a las pensiones de viudedad en edad temprana o cuando existen rentas del trabajo y sobre la pensión de orfandad dijo que "parece razonable" dotarle de mayor autonomía respecto a la de viudedad, a través de la asignación de una cuantía determinada que no dependa del número de huérfanos ni del valor de la pensión de viudedad.

En cuanto a las fuentes de financiación de la Seguridad Social dijo que "en términos generales se van a mantener los tipos de cotización".

Sin embargo, puntualizó, que "esto no significa que no quepa plantear modificaciones parciales", para colectivos como los becarios de postgrado en instituciones privadas, o los autónomos.

Además apostó por "mejorar la supervisión" de los procesos de baja, especialmente de los de corta duración, que representan casi un 60 por ciento del total.

"Pretendemos abrir un debate y favorecer los trabajos de esta comisión que reflejan los principios básicos que presiden esta iniciativa reformadora: sostenibilidad, gradualidad, equidad y consenso", aseveró.

Corbacho comparece por segunda vez en el Pacto de Toledo después de que el 11 de mayo de 2009 interviniera en este foro para informar de la evolución del sistema de pensiones y de la Seguridad Social.

PP: El Gobierno "no se compromete" con la financiación
"Es la crisis, y no la demografía lo que les obliga a cambiar el sistema de pensiones", incidió Burgos, quien alertó que es la sostenibilidad de las cuentas públicas la que crea un problema para el envejecimiento, y no a la inversa. En este sentido denunció que el Gobierno "no se compromete" con la cuestión fundamental, que es la separación de fuentes del sistema, ni contempla pagar complementos a mínimos ni subidas de pensiones por encima del IPC.

"No puede estar legitimado para pedir esfuerzos cuando no cumple con sus obligaciones financieras", incidió Burgos, quien denunció que el Gobierno debe 10.000 millones al Fondo de Reserva, pese a la aportación de 2.000 millones anunciada recientemente.

CIU: "Su irresponsabilidad pone en peligro el acuerdo"
El portavoz de CiU, Carles Campuzano, señaló que la oposición de todos los grupos a la propuesta del Gobierno "va a dificultar" la renovación del acuerdo sobre las pensiones. "Su irresponsabilidad va a complicar los trabajos de esta Comisión", incidió el diputado, quien señaló que el Ejecutivo ha transmitido una "sensación de descontrol" en materia de pensiones.

No obstante, apeló a la "responsabilidad" de los grupos para lograr un acuerdo de todos sin dejar las cuestiones y prometió que su grupo "ayudará a que todo salga bien". En este sentido, señaló que hay que "superar" y dejar atrás los "incentivos" que expulsan a los trabajadores del mercado laboral con 63 o 64 años. "Necesitamos una revolución de ese tipo y hay que discutir", incidió, si bien señaló que "no toca" ampliar la edad legar de jubilación.

PNV: "No sé a qué ha venido"

"Pues yo no sé a qué ha venido", apuntó el portavoz del PNV, Emilio Olabarría, quien reprochó al ministro que quiera "endosar" al Pacto de Toledo con documentos elaborados al margen de su propia labor, aunque dejó claro que considera que lo expuesto por el ministro "estimula" la alarma de los ciudadanos y sus movilizaciones de mañana.

Tras reprocharle su "ausencia" en el "sanedrín ministerial" convocado por el Gobierno para negociar acuerdos económicos con el Gobierno, Olabarria pidió a Corbacho que retire su propuesta para las pensiones para que el pacto de Toledo "pueda empezar de cero" sus trabajos, ya que no se puede plantear una reforma que no sea "global" y se limite sólo a la pensión de jubilación

La izquierda rechaza tocar el "símbolo" de los 65 años
El diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, calificó de "amputación" la propuesta de reforma de pensiones que atenta con "iconos" y "símbolos" de los derechos de los trabajadores como es la edad de jubilación a los 65 años y exigió también que retire la "medida súbita" que supone. Asimismo, incidió en que algunos tienen los brazos libres y otros las manos atadas a la espalda para al negociación.

En la misma línea se expresó su compañero de grupo parlamentario y diputado de ERC, Joan Tardá, quien aseguró que Corbacho ha "metido el miedo" en el cuerpo a la ciudadanía, que mañana se echará a la calle en protesta. "No entiendo que no haya empezado su intervención renegando de la estupidez de retrasar la edad para recibir aquello por lo que has estado toda la vida cotizando", incidió.

UPyD rechaza un "discurso errático"
La representante del BNG, Olaia Fernández Dávila, también censuró las formas del Gobierno y la falta de concreción de sus propuestas, salvo en los temas "que crearon más alarma", como la edad de jubilación o los tiempos de carencia. En este sentido, apuntó su sospecha de que toda la propuesta del Gobierno está encaminada a "potenciar la revisión social complementaria", es decir, las pensiones privadas.

La diputada de UPyD, Rosa Díez, señaló que la oposición se merece "algo concreto" sobre lo que discutir. "Hemos empezado mal, pero está en ustedes que esto progrese adecuadamente", incidió Díez quien calificó el comportamiento del Gobierno de "no responsable" con un "discurso errático que genera incertidumbre".

Por último, la portazo socialista, Isabel López y Chamosa, defendió que el documento del Gobierno deriva "escrupulosamente" de las recomendaciones de la anterior edición del Pacto de Toledo, por lo que supone un "documento para la negociación y el consenso". En este sentido, recordó a Llamazares que hace siete años se abstuvo cuando el acuerdo se votó en el Pleno del Congreso.

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