terremoto en chile
Martes 02 de marzo de 2010
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, advirtió este martes de que las fuerzas armadas y la policía "actuarán con toda la severidad necesaria" para frenar los saqueos y pillajes que en las últimas horas se han extendido por las zonas devastadas por el terremoto.
"Sabemos que hay acciones delictuales de pequeños grupos que están provocando enormes daños materiales y humanos" reconoció la mandataria chilena, quien fue tajante al señalar que el Gobierno va a cortar de raíz los desmanes y "quienes no entiendan eso, que se atengan a las consecuencias".
Tras reunirse en La Moneda con los mandos de las fuerzas armadas y de seguridad pública, Bachelet informó del envío a las regiones del Maule y Bío Bío de 11.850 soldados, 2.131 marinos, 50 aeronaves para establecer un puente aéreo, dos fragatas y una barcaza. Los militares tienen la doble misión de garantizar el orden público y la seguridad, y entregar la ayuda humanitaria.
La mandataria chilena -quien días atrás fue criticada por el presidente electo, Sebastián Piñera, por no enviar antes a los militares a la zona del desastre- reconoció hoy que es necesario "ir mejorando la efectividad de las tareas de control del orden púbico en las zonas más afectadas por el terremoto".
Sin embargo, puntualizó que "ya se han desplegado todos los recursos humanos y materiales necesarios para atender la emergencia" en las regiones del Maule y Bío Bío, lo que incluye tanto el control del orden público y la seguridad, como la entrega de agua y víveres, instalación de hospitales de campaña y restablecimiento de las comunicaciones. "Para el día de hoy (por el martes) deben quedar plenamente instalados todos los dispositivos de emergencia", aseguró.
Bachelet admitió que la principal preocupación del Gobierno en estos momentos "es brindar seguridad y tranquilidad a la población". "Entendemos perfectamente la angustia y las necesidades apremiantes de la gente -dijo, pero sabemos perfectamente que hay acciones delictuales de pequeños grupos que están provocando enormes daños materiales y humanos".
"Que quede claro que eso no lo vamos a aceptar", recalcó la gobernante, quien calificó de "intolerable" que este lunes los bomberos de Concepción tuvieran que gastar el escaso agua de que disponen para la población en apagar incendios en tiendas provocados por la acción de hordas de saqueadores.
"Tampoco es aceptable -añadió- que los vecinos, además de estar legítimamente preocupados por este cruento embate de la naturaleza, tengan que estar armando autodefensas para cuidar lo poco que les quedó tras el terremoto".
"Nuestro objetivo principal es ir en ayuda de la gente y enfrentar la emergencia en la zonas devastadas; quienes no entiendan eso van a recibir todo el rigor que la ley contempla para estas acciones delictuales que no estamos dispuestos a tolerar", insistió.
"Quiero decirlo con mucha claridad, se va a aplicar todo el rigor de la ley (...), que la gente mida las consecuencias de sus actos", advirtió Bachelet en declaraciones a los periodistas.
En Concepción, Talcauano y otras localidades de la región de Bío Bío, los sobrevivientes de la tragedia se han armado y han formado brigadas de vigilancia para combatir los saqueos y la rapiña, mientras que militares patrullaban la zona en tanques y vehículos militares.
La presidenta Bachelet dejó abierta la posibilidad de ampliar el horario del toque de queda en los puntos más conflictivos, como Concepción, donde rigió desde las 20.00 hora local de ayer (00.00 GMT), hasta las 12.00 hora local de hoy (14.00 GMT).
"En cada región habrá que evaluar qué tipo de toque de queda se mantiene, cuándo y hasta cuándo", señaló en referencia al estado de excepción decretado durante 30 días en Bío Bío y El Maule.
"Nunca antes en la historia de Chile habíamos tenido un terremoto tan grande, no sólo de la magnitud del daño específico, sino además en la extensión", recalcó.
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