Jorge Verstrynge, delfín de Fraga en la antigua Alianza Popular, abandonó la política activa y mudó sus convicciones ideológicas hasta alcanzar sus actuales posiciones que podríamos calificar como marxistas y antimundializadores. Actualmente es profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y ha centrado su actividad docente e investigadora en las nuevas formas de la izquierda y la oposición al
Imperio que domina un "mundo unipolar".
Lejos de una presentación al uso, el acto se convirtió en una sucesión de conversaciones en la que cada oficiante aportó su visión sobre un libro que continúa la labor iniciada por el autor con los libros dedicados a la guerra asimétrica y las nuevas formas de la izquierda.
Javier Ortiz, editor del volumen, explicó que a su editorial le "gusta invitar a la reflexión sin prejuicios", y qué duda cabe que este libro mueve a la reflexión. Más dudoso resultaría evaluar los prejuicios de cada uno al acercarse a una obra que destila antiamericanismo y que fue calificada por Augusto Zamora como un texto muy parecido "al manual de la revolución sandinista".
El teniente coronel del CESEDEN resaltó la "osadía" de Verstrynge al invitar a un militar en activo en la presentación de su libro del que no tuvo más que buenas palabras por su amenidad conseguida a pesar del rigor académico que merece una obra como ésta. Una obra que, a juicio de Pedro Baños, no está "exclusivamente dedicada a atacar a los Estados Unidos de América sino que propone vías de solución para resolver problemas". El teniente coronel señaló las desigualdades sociales que existen dentro y fuera de EEUU como origen de algunos de los desafíos actuales que, como el extremismo islámico, avocan al Imperio a "desaparecer". Un Imperio que se sostiene sobre tres pilares en los que tiene completa supremacía (tecnología, economía y potencial militar).
Sobrevoló por algunos de los temas de los que se ocupa Verstrynge recordando la diferencia entre los conceptos "Guerra Total" y "Guerra Asimétrica" además de apuntar los asuntos que deben contemplarse en cualquier planeamiento estratégico actual. Éste, debe recoger todos los campos y medios incluyendo el militar, "que sólo es uno y no el más importante". Aquí enlazan las teorías del que fue Secretario General de AP al diferenciar entre los sistemas y los antisistemas integrados a su vez por subsistemas (económico, militar y político).
El embajador de Nicaragua en Madrid, Augusto Zamora, le siguió en el orden de turnos aunque empezó advirtiendo que lo hacía en calidad de profesor y no como embajador, "lo que seguro no gustaría a mi gobierno" añadió.
Zamora apuntó a la familiaridad que sintió al leer "Frente al Imperio" pues "los que venimos del Caribe fuimos los primeros en notar el imperialismo" y si "alguien quiere saber cómo actúan los yanquis" que le pregunten a un latinoamericano ya que "no son nada originales". Para el embajador, la debilidad del
Imperio se encuentra en la inexistencia de "un pueblo dispuesto a morir por él", en este sentido todas las guerras que ha ganado EE UU han sido contra enemigos pequeños -de ahí la necesidad de que la guerra que libren sea asimétrica- o con la ayuda de la OTAN, verdadera extensión del "Imperio yanqui".
Sánchez Dragó quién, desde la discrepancia ideológica, coincide con Jorge Verstrynge en la disidencia al pensamiento dominante y un espíritu crítico que los acerca en una amistad que ya dura muchos años, fue el contrapunto "libertario" de la noche. Según Dragó, esa capacidad de ir por libre le convierte en un "rojo
sui generis" alejado de la clásica diferenciación entre izquierda y derecha.
El presentador del Diario de la Noche, profetizó que "este libro va a convertir a Verstrynge en un clásico" del mismo modo que los que le precedieron le hicieron asesor de Hugo Chávez, a quién dedica "Frente al Imperio".
Jorge Verstrynge cerró el acto con una ágil intervención en la que contestó y matizó algunos de los asuntos que se habían tocado con anterioridad. Para este profesor de futuros politólogos, no hay imperio eterno y todos terminan sucumbiendo. Roma, España, Inglaterra, Rusia… Todos, como dijo, "
exit!". A su juicio, el futuro de EEUU no parece diferente, su fracaso puede verse en "la vuelta al patriotismo económico, la religión y el nacionalismo". La "vuelta a la tribu".
Exit.