Las primeras en pisar la alfombra roja de la 82 edición de los Oscar no han defraudado.
Anna Kendrick, nominada como Mejor Actriz de Reparto por
Up in the air, ha paseado su encanto enfundada en un vestido rosa palo Elie Saab que dejaba al aire sus hombres. La actriz contrastaba en la elección del color de su vestido con la que ha hecho
Vera Farmiga, también nominada por su papel en
Up in the air, vestida con un palabra de honor granate de ondas firmado por Marchesa.
La española
Penélope Cruz, que opta esta noche a su segunda estatuilla, ha elegido un vestido rojo oscuro de la diseñadora Donna Karan. Elección que ha sorprendido por tratarse de una diseñadora que no suele vestir. De hecho, se esperaba más de la actriz de "Nine" en su paseíllo por la alfombra roja.
Otra de las nominadas y favorita en todas las quinielas,
Mo´nique, actriz de
Precious, se ha presentado acompañada de su inseparable marido ataviada con un vestido azul petróleo hasta los pies sin dejar ver sus comentadas piernas. Otra de las favoritas de la noche, Sandra Bullock ha elegido un vestido plateado de Marchesa muy ceñido con pedrería en los hombros y labios rosas demasiado llamativos. No ha sido su mejor elección después de haberla visto enfundada en un Bottega Veneta en los Globos de Oro.
Penélope Cruz a su llegada a los Oscar (Efe)
La actriz de
Avatar Zoe Saldana ha sorprendido con un diseño de Givenchy de dos piezas con pedrería en el torso y una trabajada falda de tonos morados. Jennifer Lopez, vestida de Armani, también ha impresionado.
Otra de las espectaculares de la noche ha sido
Charlize Theron con un Dior en color malva de dos tonos y palabra de honor. Con un sencillo recogido y joyas discretas, Theron ha dado muestras una vez más de una percha digna de envidiar.
Maggie Gyllenhaal, muy dada a elegir modelos retro, ha escogido para los Oscar un palabra de honor estampado en tonos azules, el color que por ahora prima en la alfombra roja.
Diane Kruger, intérprete de
Malditos bastardos, ha elegido, como viene siendo habitual en ella, un Chanel atado al cuello en color beis y negro. Una de las más guapas de la noche.
Guapísima se ha presentado
Meryl Streep, nominada por su papel en
Julie&Julia, vestida de blanco con un recogido que dejaba al descubierto su envidiable aspecto.
Entre los hombres, siempre discretos, el director de
Avatar, James Cameron, ha escogido adornar su esmoquin con un pañuelo azul a juego con el vestido de su mujer, azul como el escogido por las invitadas.
Pedro Almodóvar se ha presentado con unas gafas de sol que no pasaban inadvertidas.
No ha estado acertadas
Elisabetta Canalis, novia de George Clooney, vestida con un palabra de honor y un chal que no pegaba ni siquiera con el vestido al que acompañaba. Su pelo, sin arreglar, tampoco le beneficiaba. Tampoco era el mejor día de
Sarah Jessica Parker, una de las mujeres más elegantes del panorama hollywoodiense, vestida de amarillo de Chanel con abundante pedrería. Su moño, excesivo en el volumen, no ha pasado inadvertido como tampoco su maquillaje y color de piel, en un tono demasiado artificial. Otra que tampoco ha brillado ha sido
Cameron Diaz, aunque su vestido fuera precisamente brillante palabra de honor.
Carey Mulligan, candidata a mejor actriz, tampoco ha acertado con un vestido de Prada negro, un color que, curiosamente, se ha visto poco, y un largo que no llegaba a serlo y dejaba ver sus zapatos, demasiado toscos para la ocasión. Quien tampoco quería brillar era
Kate Winslet, vestida de plateado, como Sandra Bullock, pero con un dos piezas que no le favorecía como el Yves Saint Laurent que elegió el año pasado, cuando ganó el Oscar como mejor actriz protagonista.