Adolfo Amorós Valderas | Lunes 08 de marzo de 2010
Es un grave error confrontar estas energías ya que se complementan y refuerzan.
En España la política energética debe ocupar un lugar prioritario y si no se pagará un alto precio. Lo óptimo en el futuro sería una proporción igual de energía nuclear, energía de fósiles y energía renovables. Para el 30% de la energía nuclear habría que mantener las instalaciones actuales y propiciar la construcción de nuevas. Los proyectos nucleares producen mucho empleo cualificado y creación de empresas para bienes de equipo y mantenimiento como lo demuestra la experiencia en España. A diferencia de las energías renovables la energía nuclear es estable en cuanto a su producción, no depende de que haga o no viento. Como ejemplo en diciembre de 2007, el día 17 entre las 19 y 20 horas hubo un pico histórico de demanda que fue solucionado por la aportación que hicieron los reactores nucleares.
Es necesario un “Pacto de Estado” en materia energética donde se llegue a un mix eléctrico equilibrado y estable “Renovables/Nucleares”. Mientras se debe seguir avanzando en otras tecnologías como la fusión nuclear.
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