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¿Qué políticos tienen un plan privado de pensiones?

jubilación

Miércoles 10 de marzo de 2010
Después de que el pasado martes el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, sugiriera a los españoles tener un plan de pensiones privado para contrarrestar la perdida de poder adquisitivo en el momento de la jubilación, el debate está en la calle cuando el Estado garantiza por ahora las pensiones hasta el año 2025. Fue en 1995, cuando el entonces ministro de Economía y Hacienda del Ejecutivo de Felipe González, Pedro Solbes, recomendó a los ciudadanos contratar planes de pensiones privados que complementasen al sistema público.

Por primera vez, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha aconsejado tomar medidas privadas para tener una jubilación digna. Cuando las pensiones están de momento garantizadas, pero sólo hasta dentro de 15 años, el Ejecutivo se ha decantado por aconsejar a la ciudadanía tener un plan de pensiones privado. Un mensaje de Corbacho formulado el pasado martes que supone una falta de confianza absoluta por parte del ministro en el sistema público de pensiones.

En los pasillos del Congreso este miércoles los periodistas hacía la misma pregunta a los políticos: ¿Tiene usted un plan de pensiones? Uno a uno ha ido contestando tal y como creía conveniente pero, no obstante, el Congreso y el Senado tienen un plan de pensiones colectivo para funcionarios y parlamentarios, que éstos pueden incrementar, si quieren, con sus propias aportaciones o bien hacerse otro nuevo.

El ministro de Trabajo tiene uno desde hace años, ha indicado Corbacho el martes. Sin embargo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de momento no hace caso al consejo de su ministro y ha afirmado que no tiene plan de pensiones. Una postura que responde tal vez a la tranquilidad con la que puede vivir el presidente del Ejecutivo al saber que durante su jubilación recibirá dos pensiones, una íntegra por ser diputado y otra extraordinaria por haber ocupado La Moncloa durante dos legislaturas.

Los que a pesar de que va a recibir la pensión íntegra por ser diputada, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, es más cauta y ha afirmado este miércoles que ella también tiene un plan de pensiones prvado para complementar su futura pensión. "Creo que los planes de pensiones privados son una opción legítima, son muchos los ciudadanos que los utilizan", subrayó la vicepresidenta primera, en declaraciones a RNE.

La vicepresidenta segunda y ministra de Economía Elena Salgado, no ha aclarado si lo tiene o no, pero ha dicho que como lleva cotizando desde los veintidós años no necesitará "ni tan siquiera" la pensión de ex ministra. También ha apostado por ese complemento el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien ha opinado que "no debe ser tan malo" cuando todos los gobiernos lo han bonificado fiscalmente "de forma generosa". La "troika" económica la completa el responsable de Fomento, José Blanco, quien ha asegurado que sólo tiene el plan privado que le ofrece el Parlamento.

Como ella, las ministras de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, y la de Vivienda, Beatriz Corredor, también han contratado un plan de pensiones. Espinosa aclara que dispone uno "de los antiguos antiguos" a través del Colegio de Economistas y Corredor decidió hace tiempo complementar su futura pensión de jubilación.

Los miembros del Gobierno que han declarado no tener plan privado de pensiones son el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, y la de Sanidad, Trinidad Jiménez. Los dos tampoco parecen muy preocupados por el poder adquisitivo que tendrán durante su jubilación. Saben que tienen derecho a la pensión máxima sólo por haber sido miembro del Gobierno y que tendrán pocos problemas para encontrar un buen puesto en la función pública, política o privada en el momento en que tengan que abandonar sus actuales obligaciones.

En cuanto a la oposición, hay muchos que sí disponen de un plan de pensiones. Es el caso de la portavoz del PP en la Cámara, Soraya Sáenz de Santamaría, que lo tiene, pero "muy bajito", aunque ha señalado que después de escuchar las recomendaciones de Corbacho va a ver si hace "un mayor esfuerzo" de ahorro.

José Luis Ayllón, secretario general del grupo popular, tiene este plan extra "más o menos" desde que Corbacho es ministro de Trabajo, mientras que el responsable económico del grupo, Cristóbal Montoro, que lo tiene desde hace tiempo, ha aprovechado para acusar al Ejecutivo de "volver a meter miedo" con un tema tan sensible.

El portavoz de CiU, Josep Antoni Durán Lleida, no sólo tiene uno, sino que recomienda que todos los que puedan se lo hagan, aunque no por "desconfianza" en el sistema público, ha precisado, sino porque las pensiones "son bajas". Su aportación a este plan alternativo es "simplemente" de 600 euros al mes, pero le gustaría poder ingresar más porque cree que esa cantidad "dará poco de sí".

Josu Erkoreka, el portavoz del PNV, también lo tiene y lo recomienda porque es de los que opina que ante la evolución demográfica, las pensiones futuras no superarán, probablemente, el "nivel mínimo imprescindible" para vivir con dignidad.

Mientras el portavoz de ERC, Joan Ridao, no tiene un complemento privado a su jubilación, el responsable de IU, Gaspar Llamazares, dispone de un fondo que ha llamado de ahorro y que ha perdido entre un 20 y un 30 por ciento de capital a causa de la crisis y, por tanto, descarta este tipo de opciones.

Rosa Díez, diputada de UPyD, cuenta con este plan desde hace un montón de años aunque dejó de capitalizarlo hace otro montón de años por lo que ahora "debe ser un planito", ha comentado, al tiempo que ha subrayado que lo que tiene que hacer la Seguridad Social es garantizar una pensión digna para que hacerse un plan privado sea innecesario.

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