El Tenerife se aferra a la fe tras conseguir un holgado triunfo ante un Espanyol que muy poco hizo por conseguir tres importantes puntos, con los que acercarse a la anhelada permanencia.
La aprensión local por la situación clasificatoria duró apenas diez minutos, tiempo que necesitó el conjunto tinerfeño para poner en serios aprietos a
Carlos Kameni, pero el meta camerunés se empleó con plena eficacia a sendos intentos de
Alfaro, primero al repeler un duro remate, y, poco después, al rechazar un envenenado cabezazo.
Si la fortuna se alió con
Kameni en estas dos acciones, en la tercera llegada de los locales la providencia se decantó para ellos, puesto que un rechace defensivo sin aparente peligro, permitió a
Richi conectar un preciso disparo, en el minuto 19, que tras tocar en
Moisés, mansamente alcanzó la red.
En el último cuarto de hora de este primer periodo, el equipo tinerfeño recluyó prácticamente en su campo al cuadro catalán, aunque con escaso peligro, puesto que la zaga visitante disipaba una y otra vez todo intento blanquiazul.
El técnico españolista,
Mauricio Pochetino, trató de contrarrestar, en la reanudación, la superioridad local de la parcela central con la entrada de
Baena y su equipo comenzó dominando, pero poco después todo se le torció cuando una indecisión defensiva permitió a
Nino hacerse con un balón, encarar el área y con un disparo cruzado batir a
Kameni.
Una nueva tentativa catalana por aminorar la ventaja resultó baldía, esta vez en el minuto 65, puesto que el israelí
Ben Sahar intentó elevar el balón por arriba de
Aragoneses, pero éste retrocedió a tiempo y deshizo la ocasión.
Instantes después, una falta de entendimiento entre
Nino y Alfaro propició que ambos desaprovecharan una clara ocasión, todo lo contrario que
Verdú en el minuto 69, que sacó el máximo partido a un balón suelto dentro del área para batir con un certero disparo a
Aragoneses.
Pero, en la recta final, la fe de los tinerfeñistas por fin dio resultado y no como en anteriores encuentros, cuando
Alfaro marcó el tercer tanto con un disparo raso, tras un pase del argentino
Román Martínez, restando aún tiempo para que
Nino, ya en las postrimerías, sentenciase al cuadro catalán con un nuevo tanto, esta vez en jugada personal.