El Villarreal venció a un Xerez al que pudo golear en la primera parte pero con el que acabó sufriendo en la segunda, ya que volvió a ser un equipo vivo y sólido en los primeros 45 minutos y un conjunto inseguro tras el descanso.
El
Xerez salió vivo en la primera parte, en la que su portería vivió un auténtico asedio, y apretó con la ilusión de empatar un partido en el que nunca llegó a mostrarse superior.
Desde que el balón empezó a rodar, el equipo de
Juan Carlos Garrido se mostró muy metido en el partido y con chispa, lo que derivó en los mejores primeros 45 minutos de un
Villarreal que volvió a recordar al de antaño.
Los locales llevaban un tiempo buscando su fútbol rápido, de toque y de dominio del balón y este se resistía, pero a pesar de un
Xerez voluntarioso y peleón, los visitantes se hicieron con la pelota, con el dominio del encuentro y empezaron a carburar.
Con
Bruno Soriano y Marcos Senna dominando el balón y presionando muy arriba y no corriendo para recuperarlo, con un enchufado
Cani y con
Ariel Ibagaza en la creación, el
Villarreal comenzó a llegar una y otra vez con peligro.
Con ello acabó la primera parte con once remates a portería, muchas llegadas al área de
Chema y un gol, que llegó pasada la media hora y cuando ya se habían contabilizado un balón al larguero de
Bruno, dos remates de Llorente con peligro y un par más que desbarató
Chema a remates de
Cani.
Joseba Llorente aprovechó un buen servicio de
Ibagaza para cruzar la pelota lejos del alcance de un inspirado
Chema, quien era el mejor de un
Xerez que se marchó del primer tiempo con dos llegadas y dos remates peligrosos a la contra con
Bermejo y con la idea de que el 1-0 les seguía dando vida, a pesar de la que le había caído.
Sin embargo, en la segunda parte los locales decidieron resguardarse en el resultado y esperar un contragolpe y sentenciar así el partido, lo que supuso que el partido bajará de intensidad y las llegadas a las áreas se contasen con cuentagotas, una situación que favorecía al
Xerez, que veía que su rival iba desapareciendo y que el resultado era muy corto.
El equipo de
Néstor Gorosito llegaba al área rival y de esta forma se llegó a la recta final del encuentro con un
Villarreal que perdía el balón, el dominio y la tranquilidad, mientras que el
Xerez, sin llegar a dominar con claridad, sí que apretaba en busca del empate.
Pero en el momento de sufrimiento local por el empuje visitante y cuando parecía que el partido acabaría con el 1-0, el argentino
Damian Escudero marcó el segundo gol para los locales en el tiempo añadido del choque.