Opinión

Esperanza Aguirre y Rosa Díez

Martes 16 de marzo de 2010
Algunos medios han dedicado espacios a alertar sobre una ofensiva de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP para revalidar su Gobierno, contra Rosa Díez, líder de UPyD.

Esta presunta ofensiva se basaría en el peligro para la mayoría absoluta de Aguirre que causarían los votos de Rosa Díez en la capital
madrileña. Y es sabido que sin mayoría absoluta, el PP no puede gobernar aunque gane, puesto que se da por descontado el pacto entre
PSOE e IU.

Sin embargo, diversos analistas electorales consultados por EL IMPARCIAL creen que el supuesto temor de los populares no tiene un fundamento claro. Y llegan a esta conclusión por el estudio de la evolución de la clientela electoral de Rosa Díez.

Cuando ésta arrancó con su aventura política, en efecto encontró un caladero de votos en un PP condicionado por la oposición y aparentemente alejado de la victoria, además de abatido por algunos conflictos internos como los que se produjeron, precisamente, entre
Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre. A la vez, Zapatero se encontraba cómodo, pues la crisis no se había manifestado en toda su crudeza.

El panorama ha cambiado sustancialmente. En los últimos meses, la simpatía a Rosa Díez ha mejorado entre los desencantados del PSOE, que no olvidan que la dirigente de UPyD tiene un origen claramente izquierdista (sobre todo en temas sociales) aunque sea profundamente
españolista. Y tampoco los votantes del PP de Madrid olvidan esas posiciones cercanas al espectro progresista (aborto, sin ir más lejos).

A todo esto hay que añadir la tendencia al voto útil que se produce con la cercanía de elecciones, en un ambiente político siempre
bipolarizado.

Por todo ello, el anuncio de ofensiva de Aguirre contra Díez más parece producto de un deseo de los partidarios de ésta última que de
una estrategia de la presidenta madrileña, al menos a la distancia que estamos de las elecciones autonómicas. Muchas personas del entorno de Aguirre saben que atacar desde un partido grande a uno pequeño sólo logra engrandecer a la minoría. Claro que Aguirre siempre encontrará a alguien que le quiera hacer un favor alertándola sobre Rosa Díez, sin reparar en que la agresividad política no siempre logra el efecto deseado.

A quien sí interesaría atacar a Rosa Díez sería al PSOE, pues eso le daría a ésta un papel relevante en la campaña. Porque lo que sí es
evidente que unos cuantos votos fugados en dirección a la política vasca pueden condicionar la delicada mayoría absoluta perseguida por
el PP y por la coalición encubierta PSOE-IU.

TEMAS RELACIONADOS: