Opinión

A VUELTAS CON LA CULTURA DE ZAPATERO

Luis María ANSON | Jueves 06 de marzo de 2008
A José Luis Rodríguez Zapatero le irritó mucho una canela fina que publiqué en el diario El Mundo y en la que, delicadamente, le recordaba que la cultura española es una pizca más que Serrat, Sabina y Pedro Duque, los tres nombres citados por el presidente como la esencia cultural española, como el no va más de la expresión artística nacional.

Le explicaba al presidente que, además de Sabina, Serrat y Pedro Duque, alguna significación tenían los catedráticos de las universidades españolas, los académicos de la Real Academia Española y demás academias, los investigadores de los centros científicos públicos y privados, los millares y millares de artistas, cantantes y músicos.

Así es que, un poco atribulado, ordenó que se sumaran a sus candidaturas nombres ilustres y que se les convocase a todos en el Círculo de Bellas Artes. ¡Qué fracaso! Los agentes zapaterescos se desplegaron en miríadas empleándose a fondo, y al final, en ausencia de los grandes nombres de la cultura española, consiguieron el respaldo de un argentino, un portugués y un mexicano, ciertamente ilustres, que ni siquiera acudieron a la cita presidencial del Círculo de Bellas Artes. Allí estuvieron los de siempre, incluso menos que los de siempre. La verdadera cultura, salvo excepciones, no se deja instrumentar políticamente.

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