"firmo este proyecto histórico en recuerdo de mi madre"
Martes 23 de marzo de 2010
La reforma sanitaria de Barack Obama ya es una realidad. La gran promesa electoral del presidente estadounidense se ha ratificado este martes en la casa Blanca con la firma de su gran defensor. Tras haber logrado superar el gran escollo de la Cámara de Representantes, y a falta de una serie de trámites en el Senado, la polémica ley sanitaria ha sido calificada por Obama como "un hecho histórico que recordarán las generaciones venideras".
Tras más de un año de difícil camino para ratificar el sueño de Barack Obama, por fin la reforma sanitaria se ha convertido en una realidad este mismo martes cuando el presidente norteamericano estampaba su firma hasta en una veintena de ocasiones en el documento legal que recoge su propuesta.
Obama, que lucía una enorme sonrisa a lo largo de la rueda de prensa en la Casa Blanca que ha ofrecido ante un centenar de demócratas y periodistas, sabedor de la importancia del momento, señalaba que "tras un siglo de intentos, un año de debate, la reforma sanitaria se convierte por fin en una ley en Estados Unidos".
"Cuando la firme, todas las quejas, todas pegas que se le han achacado tendrán que afrontar la realidad: que esta reforma es buena para los norteamericanos, buena para el país y buena para nuestra economía", defendía Obama. "La ley que nace hoy pondrá en marcha un cambio por el que muchas generaciones de americanos han luchado", añadió el presidente norteamericano.
La actual administración presidencial ha defendido en los últimos días que la nueva ley supondrá, no sólo el acceso de todos los americanos a una cobertura médica, sino también una mejora de los seguros de 4 millones de estadounidenses, que aquellos ciudadanos con enfermedades y patologías previas puedan a acceder a seguro médicos sin restricciones y, las personas mayores sin cobertura podrán optar a ayudas para financiar sus medicamentos y que las aseguradoras no podrán negar o limitar su cobertura a las personas que enfermen durante su contrato sanitario.
Por otro lado, Barack Obama defendió que, al contrario de lo que esgrimen sus detractores, la reforma supondrá un menor coste para las familias en cuanto a sanidad y una reducción del gasto fiscal y del déficit. "Es una reforma responsable fiscalmente que mejorará nuestra economía", añadió Obama.
El presidente norteamericano quiso agradecer a sus colaboradores la ayuda y el respaldo que ha recibido a lo largo de los últimos meses. En este sentido, quiso resaltar la labor de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, Catherine Sebelius, secretaria de Estado para la Salud y Asuntos Sociales y un especial recuerdo para Ted Kennedy, gran valedor de esta reforma durante las últimas décadas y que falleció hace unos meses sin poder ver materializado su gran proyecto político.
La Cámara de Representantes había aprobado la medida, valorada en 938.000 millones de dólares, el pasado domingo por 219 votos contra 212, tras un largo proceso de negociación. El Senado ya lo había hecho en diciembre.
El Senado tiene previsto comenzar a ver esta semana un proyecto de ley, que la cámara baja también aprobó el domingo, que incluye una serie de modificaciones a la norma promulgada hoy.
Obama tiene previsto desplazarse el jueves a Iowa City para pronunciar un discurso en el que defenderá la reforma, muy impopular entre un sector del público estadounidense, que otras cosas teme el impacto que vaya a tener en el déficit público.
La reforma, que amplía la cobertura médica a 32 millones de estadounidenses para 2019, pretende reducir los costos del cuidado de salud, e impone más exigencias a las aseguradoras.
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