Viajes

Cuenca, la fusión de lo moderno y lo medieval

Recorrido por la ciudad manchega

Miércoles 24 de marzo de 2010
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Cuenca fue esculpida sobre la piedra caliza, en lo alto, protegida, custodiada por el Júcar y el Huécar. Hoy son sus museos de la Ciencia y de Arte Abstracto, o su condición de ciudad universitaria lo que la convierten en sede de la cultura; mientras, el metálico puente de San Pablo nos enseña sus emblemáticas, pintorescas e inolvidables Casas Colgadas...

La elaboración de quesos, el trabajo sobre la madera y el mimbre, la industria farmacéutica y del caucho, y el turismo son actualmente la base de su economía.

La ciudad vieja

Llegamos a la parte antigua de la ciudad a través del puente de la Trinidad. En esta zona de la ciudad destacan el edificio Palafox, la Audiencia Provincial y la antigua puerta de San Juan. Si nos encaminamos a la izquierda llegamos al antiguo barrio del Alcazar pasando por la Plaza del Carmen y Zapaterías. En la Anteplaza, encontramos uno de los edifcios más atractivos de la ciudad: el Museo de la Ciencia de Castilla-La Mancha. El centro neurálgico es la Plaza Mayor donde disfrutaremos de la Casa Consistorial, edificio barroco del siglo XVIII, la Catedral, y el Convento de Religiosas Justinianas o Las Petras, del siglo XVI.


Retomamos nuestro camino por la calle de San Pedro y nos detenemos ante el Castillo. Desde aquí podemos bajar hasta la ermita de las Angustias, paseando por la Ronda del Júcar. Continuamos nuestro recorrido por la calle Clavel y la calle Obispo Valero, pasando junto al Palacio Episcopal. Accedemos a la Plaza de la Ciudad de Ronda, desde la que se contempla una interesante panorámica del casco antiguo. Así, nos hallamos ante el reclamo por excelencia de la ciudad, las Casas Colgadas. Desde la Plaza de Ronda, y a través de un pasadizo horadado en la roca, accedemos al metálico Puente de San Pablo, desde el que podemos gozar de la belleza de las vistas al Huécar, así como de la panorámica del resto de edificios construidos al borde de la hoz. El último destino en el casco antiguo de la ciudad será el barrio de San Martín, donde se ubica el Jardín de los Poetas o la iglesia de San Martín.

La ciudad moderna

La calle Carretería, entre las plazas de la Constitución y la Hispanidad, y las calles Cervantes y Fermín Caballero constituyen el núcleo de la vida comercial y administrativa de Cuenca. Se puede visitar el puente de San Antón, junto a la iglesia de la Virgen de la Luz, en la que se halla la imagen de la patrona de la ciudad.

La Casa de Beneficencia, fundada en 1777, y el hospital de Santiago son las últimas paradas monumentales en nuestro recorrido por Cuenca.

La semana santa de Cuenca

Es una de las más reconocidas de las que se celebran en España y ha sido declarada de Interés Turístico Nacional. Los orígenes de esta tradición se encuentran en el siglo XVII, cuando agustinos y trinitarios fundaron las primeras cofradías y se constituyeron las dos primeras procesiones. El domingo de Ramos llega la primera procesión, con la célebre Borriquilla (imagen de Jesús entrando en Jerusalén).

El martes santo se celebra la procesión del Silencio, y el jueves santo la de Paz y Caridad. La más popular es la procesión del viernes a las cinco de la madrugada, conocida como el Camino del Calvario de forma oficial, y más vulgarmente, como la procesión de los borrachos, con sus turbas haciendo bailar la imagen del Redentor desde su salida de la iglesia del Salvador.

Ese mismo viernes se celebran, un poco más tarde, las procesiones del Calvario y del Santo Entierro. La Semana Santa conquense se cierra con la procesión del Encuentro del domingo de Resurrección. La mayoría de sus pasos tuvieron que ser construidos de nuevo después de la Guerra Civil, por escultores como Luis Marco Pérez o Federico Coullaut Valera.

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