El Valencia dio un paso más hacia su objetivo de ser tercero al ganar a Osasuna en un partido en el que supo superar su enésima lesión en defensa y muchos fallos de cara a puerta, pero que tuvo un final feliz para el equipo local, ya que a un minuto para el noventa, el marcador era todavía de 1-0.
Osasuna supo controlar a un rival casi en cuadro durante el primer periodo, pero tras el descanso recibió pronto el 1-0 y a continuación no fue capaz de acercarse con peligro a la meta de
César. Sólo lo ajustado del marcador le mantuvo en el encuentro hasta que llegó el 2-0.
Al final, todas las oportunidades falladas por el equipo local se vieron compensadas por los dos tantos de David Villa cuando el partido estaba prácticamente concluido.
Aunque en los tres primeros minutos hubo otras tantas opciones claras de gol (dos para el Valencia y una para Osasuna), la lesión del central local
Dealbert antes del cuarto de hora condicionó el ritmo del partido.
El
Valencia tuvo que reestructurar sus líneas y adoptar, una vez más, una solución de urgencia, circunstancia que provocó una fase de acoplamiento al nuevo esquema y que contribuyó a que el equipo navarro se asentara y completara sus mejores minutos del primer periodo.
Ante un rival inseguro de medio campo hacia atrás, el
Osasuna trató de acercarse por las bandas a la portería de
César, aunque sin perder de vista las acciones a la contra del
Valencia, consciente de que los delanteros del equipo local podían, en cualquier momento, convertir su calidad en goles.
Poco a poco el equipo valenciano se rehizo, se empezó a aproximar con más frecuencia a la meta de
Ricardo y aunque no dispuso de opciones muy claras de gol a excepción de un cabezazo de
Villa, la primera mitad acabó con un
Valencia algo más convincente, pero sin que
Osasuna hubiera sufrido en exceso.
El
Valencia abrió el marcador en la primera oportunidad de que dispuso en el segundo tiempo, en una buena penetración por la izquierda que resolvió
Joaquín.
De momento, el partido no cambió, ya que
Osasuna no se lanzó claramente al ataque en pos del empate y el
Valencia se mantuvo lo más cerca que pudo de la portería de
Ricardo y sus ocasiones fueron más habituales que las del equipo navarro que sólo se acercó a la meta de
César en un cabezazo de
Pandiani.
Pasaban los minutos y el partido se abrió. El
Valencia evidenció sus problemas defensivos, las llegadas de
Osasuna se hacían cada vez más frecuentes y al conjunto local le costaba más acercarse a la meta rival.
A falta de quince minutos para el final, a
Osasuna no le quedaba otra que animarse en pos del empate ante un rival con las fuerzas justas para defender el gol de
Joaquín.
El dominio de
Osasuna fue tan intenso que el equipo de
José Antonio Camacho desatendió la defensa, lo que dio al
Valencia la opción de sentenciar el encuentro al contragolpe y en uno de ellos, con el tiempo casi cumplido,
Villa hizo el 2-0 que dejó los puntos en
Mestalla para un
Valencia buscó más el triunfo que su rival.
Un claro penalti de
Ricardo sobre
Villa en tiempo de prolongación puso el 3-0 en el marcador y acerca al equipo de
Unai Emery un poco más a su objetivo de ser tercero.