reunión en Washington
Jueves 08 de abril de 2010
La cumbre nuclear organizada por Barack Obama la semana próxima en Washington (12 y 13 de abril), tendrá invitados inesperados. Tres países de África del Norte: Marruecos, Argelia y Egipto, se encuentran entre los 40 invitados, además de otras tres naciones árabes, Arabia Saudita, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.
Oficialmente la convocatoria es para “comprometerse en favor de medidas específicas capaces de securizar los materiales nucleares para que no caigan en malas manos”, lo que se pretende con la firma de un acuerdo multilateral que entre en vigor de aquí a cuatro años. Oficiosamente, se hablará del acceso de los países emergentes al club atómico y de la reducción del potencial armamentístico.
Junto a los Jefes de Estado y de gobierno de los países poseedores de armas atómicas, estarán la mayoría de naciones que ven en la fisión nuclear el sustituto del petróleo y el carbón para la producción de energía. El ruso Dimitri Medvedev, el chino Hu Jintao, el francés Nicolas Sarkozy, el británico Gordon Brown, la canciller Angela Merkel y el japonés Yukio Hatoyama no faltarán a la cita. El presidente ruso viajará acto seguido a Argentina, y después a Brasil para participar en la cumbre del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), un selecto club de potencias alternativas a Occidente.
El Magreb hará acto de presencia en la convocatoria de Obama. Hasta ahora sólo el argelino Abdelaziz Buteflika ha confirmado su participación, adelantándose al rey de Marruecos Mohamed VI –refractario a las reuniones internacionales, aunque en ellas se trate del porvenir del planeta-, y al egipcio Hosni Mubarak, que permanece en convalecencia prolongada tras su operación en Alemania de hace un mes. Obama tiene previstas reuniones bilaterales con los presidentes rusos, chino, pakistaní, indio, alemán y jordano, según la Casa Blanca.
El presidente estadounidense ha convocado el encuentro tras anunciar con gran bombo y platillo la “nueva doctrina nuclear” norteamericana, y firmar un nuevo acuerdo START de reducción de armas estratégicas en un 30% con Rusia en la capital checa. Sin embargo, desde los países norteafricanos se mantiene la prudencia frente a la euforia mediática europea.
Argel, por ejemplo, se interroga si el escudo antimisiles al que no ha renunciado hasta ahora Obama, va a relanzar la carrera armamentista, y si los misiles de largo alcance (más de 5.500 km) que van a reducir rusos y americanos, no van a ser remplazados por armas estratégicas aun más desestabilizadoras. De hecho la frontera entre armas nucleares y convencionales se muestra cada día más difícil de delimitar.
Además, el régimen de Buteflika muestra su desasosiego ante las amenazas explícitas formuladas por Barack Obama en una entrevista al New York Times, al afirmar que Estados Unidos “no podrá cohabitar con un Estado iraní dotado de armas nucleares”, y que, en consecuencia, “se reserva el derecho a lanzar golpes preventivos (first strike)”. Es más, Obama declara que “su país e Israel” están preocupados por las acciones de Irán”, pero olvidándose de que Tel Aviv se ha negado hasta ahora a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Desde Argel pues se ve con optimismo prudente la convocatoria de la cumbre de Washington. El Jefe del Estado Abdelaziz Buteflika recibió a primeros de mes al ministro iraní de Exteriores Manouchehr Mottaki en Argel, con el que evocó esta problemática.
A pesar de la inexistencia patente de infraestructuras adecuadas, Marruecos sigue sospechando que Argelia “persigue ambiciones nucleares militares”. La visita a Argel del jefe de la diplomacia iraní ha molestado al régimen de Mohamed VI. Tanto más que Marruecos rompió sus relaciones diplomáticas con Irán el 6 de marzo de 2009. Rabat acusaba entonces a Teherán de “injerencia en los asuntos internos” al propiciar la formación de corrientes islámicas chiítas en el Reino.
Argelia no esconde su ambición de desarrollar la energía nuclear “con fines civiles”, según el gobierno de Buteflika. En particular para producir energía eléctrica y sustituir la dependencia del país hacia el gas natural. Para ello ha firmado acuerdos recientemente con Estados Unidos, Francia y China. La primera central nuclear argelina verá la luz hacia el 2020. El país dispone de una reserva de mineral de uranio de 29.000 toneladas. Pero Marruecos, que no dispone de yacimientos uraníferos – excepto en el territorio del Sahara Occidental donde permanecen inexplotados -, también tendrá su central nuclear para el 2020. Una carrera pues que no ha hecho más que comenzar.
TEMAS RELACIONADOS: