Nacional

Los nacionalistas catalanes presionan al TC ante la inminente sentencia del Estatut

Los partidos se posicionan

Viernes 09 de abril de 2010
Nervios y cálculos electorales a pocos días -o eso parece- de que se produzca, cuatro años después, la esperada sentencia del Estatuto de Cataluña. El grueso de los partidos defiende que el Constitucional no modifique ni una coma del texto, con especial beligerancia en el caso de ERC. CiU, en un tono más moderado, afirma que la única sentencia buena es la que devuelva el documento que aprobó el Parlamento autonómico. Además, el presidente del Gobierno apostó este jueves por reforzar las "relaciones bilaterales entre España y Cataluña" en presencia de Montilla, que ha pedido la unidad de los demócratas si el tribunal opta por tumbar la legislación.

Los partidos nacionalistas catalanes han mostrado hoy su escepticismo ante la posibilidad de que, tras casi cuatro años desde el recurso presentado por el PP, el Tribunal Constitucional pueda dictar la semana que viene una sentencia sobre el Estatut, un fallo que en mayor o menor medida se prevé que recortará el texto.

La Generalitat ha redoblado su llamamiento a la unidad catalana a través del conseller Joan Saura, mientras que CiU ha puesto énfasis en los perjuicios que puede suponer un fallo "débil" dictado con "fórceps", es decir, en el que la presidenta del TC, María Emilia Casas, decante la balanza con su voto de calidad ante la división de los sectores conservadores y progresistas del Alto Tribunal.

El presidente del Parlament y dirigente de ERC, Ernest Benach, ha sido el más lanzado a la hora de analizar el futuro en clave electoral y se ha atrevido a sugerir la posibilidad de que, tras las elecciones catalanas de otoño, haya un "gobierno de unidad de las fuerzas catalanistas" si el TC acaba laminando el Estatut. En declaraciones a TVE, Benach ha alertado del conflicto social y político que provocaría una sentencia contra el Estatut: "Aquí tenemos un problema grave de todo un proceso que se ha seguido con lealtad institucional y constitucional y que se rompe al final".

ERC es el partido que sale peor parado de las encuestas, que le pronostican un serio retroceso, y es por eso que ve en una sentencia restrictiva la posibilidad de movilizar a su electorado. Desde ERC, formación también escéptica con la posibilidad de que haya sentencia la semana que viene, Joan Puigcercós ha considerado urgente que se dicte el fallo y vería "insólito" que la presidenta del TC no haga uso de su voto de calidad ante un posible empate de los magistrados.

CiU mantiene una tesis totalmente contraria y así lo han expresado sus líderes, Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida. El presidente de la federación, Artur Mas, cree que si la presidenta del TC "inclina la balanza" dejaría la cuestión "en una situación de debilidad tremenda" y sería un "cacao para España, y esto tampoco nos conviene" en Cataluña, ha apuntillado. El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, considera que "no sería bueno para nadie" una sentencia con una mayoría "impuesta" entre facciones de magistrados y, así, dictada "con fórceps".

Por parte de la Generalitat, el conseller de Interior y Relaciones Institucionales, Joan Saura, ha abonado el llamamiento de ayer del presidente catalán, José Montilla, a la "unidad catalana" ante un posible recorte del Estatut, y ha dicho que el Govern será "firme" después de que el PP hiciese "una vez más del Estatut una guerra contra Cataluña". Saura ha reclamado a las formaciones políticas catalanas "firmeza, unidad y voluntad de defender el Estatut", y ha asegurado que el Govern mantendrá una "posición de firmeza en defensa de todos los contenidos" del texto autonómico, por lo que de ser laminado pedirá al Gobierno "rehacer el pacto político que dio lugar" al Estatut. El conseller se ha mostrado "absolutamente convencido" de la constitucionalidad del Estatut, y ha criticado al PP por ser el "responsable de esta situación" al haber recurrido ante el TC diversos artículos de la carta catalana.

Después de lo dicho ayer por Montilla, los socialistas catalanes se han mantenido al margen del debate y se han limitado a recordar fuera de los micrófonos que hay sentencias del TC que tardan "seis o siete años" en elaborarse. Por su parte, el secretario general de ICV, Joan Herrera, ha emplazado al TC a avalar la constitucionalidad del texto catalán y, "si no es capaz de hacerlo", que se renueve y que dicte sentencia un Tribunal Constitucional que tenga "autoridad y legitimidad".

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha sido el único dirigente que ve "posible" que la semana que viene los magistrados lleguen a un "acuerdo" ya que considera que el calendario del TC está "tutelado" por los gobiernos central y catalán. En nombre del PP, partido que recurrió el Estatut, la presidenta regional en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, ha pedido "respeto" por el TC y ha instado a los partidos a "acatar guste o no guste" la sentencia.

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