El recientemente fallecido Alex McQueen fue un creador visionario e irreverente, seguidor de la estela de Vivienne Westwood, que se ganó a pulso un puesto en el cúpula de la moda internacional. De sus diseños se puede decir que son los más originales y atrevidos de las pasarelas. Hacemos un breve recorrido por su vida y obra para recordarle como se merece.
Su vidaDe nombre verdadero
Lee Alexander McQueen, sus amigos solían definirle como abierto, simpático y sincero. Nació en el Est End of Londres, un 17 de marzo de 1969. Hijo de un taxista, era el más joven de seis hermanos. Desde pequeño comenzó a diseñar ropa para sus tres hermanas y ya entonces tenía clara intención de convertirse en diseñador. Dejó el colegio a los 16 años y, después de ver un programa de televisión sobre los aprendices de sastrería tradicional, fue a los reputados sastres de Savile Row, Anderson & Sheppard, cuyos clientes incluyen entre otros al príncipe Carlos de Inglaterra, y empezó a trabajar con ellos.
De allí se marchó a Gieves and Hawks y después a los famosos modistos de teatro Berman and Nathan. El entrenamiento tradicional que recibió en todos estos puestos le posibilitó para dotar de una estructura
clásica e innovadora a sus posteriores diseños.
Cuando tenía 21 años leyó un artículo sobre el diseñador japones Koji Tatsuno y consiguió un trabajo con él. Continuó su andadura en Milán colaborando con el diseñador italiano
Romeo Gigli que quedó impresionado por lo extremo de sus diseños y su espectacular habilidad para confeccionarlos.
Volvió a Londres en 1994 y se graduó en la prestigiosa escuela
St. Martins College of Art & Design, donde también lo hicieron Stella McCartney y John Galiano. Desde su desfile de graduación se convirtió en una de las figuras más destacadas de la escena de moda londinense.
En sus comienzos se le conocía como el
hooligan de la moda inglesa ya que llevaba el pelo rapado y botas de militar y sus diseños eran tremendamente impactantes. Sus famosos pantalones ‘bumbsters’ le ayudaron en su empeño por ser conocido.
Tras crear su propia marca, McQueen comenzó a hacerse habitual en los tabloides de su país gracias a unos
diseños rompedores respaldados por una pequeña pero fiel clientela entre la que se incluían figuras destacadas del mundo de la moda, como la estilista Isabella Blow, directora de moda de Tatler. Ella fue su descubridora y quien le bautizó como el ‘enfant terrible’ de la moda británica.
En octubre de 1996, McQueen ganó el premio al mejor diseñador del año (Best British Designer of the Year). Unos días más tarde fue nombrado sucesor de John Galliano al frente del equipo de diseño de la casa Givenchy, gracias a su “brillante creatividad y maestría técnica”.
En 1997, creó cuatro colecciones para Givenchy, dos para su propia marca, y compartió el galardón al mejor diseñador británico del año con John Galliano.
Abiertamente
gay, se definía como la ‘oveja rosa’ de la familia. En 2000 se casó con el cineasta George Forsyth.
En diciembre de 2000,
Gucci adquirió las acciones mayoritarias de la firma de McQueen. Esto le daría rienda suelta a su creatividad que, según él mismo, estaba algo recortada en Givenchy.
Ha creado no sólo moda femenina. En 2003 produce una colección de
ropa masculina hecha a medida y confeccionada por la sastrería Huntsman de Savile Row y en la pasarela de Milán de 2004 presenta su primera colección de prêt-à-porter para hombre. En octubre de 2003 recibe de manos de la reina Isabel II el título de Comandante de la Orden del Imperio Británico.
En 2008 su colección de primavera la dedicó a su mentora
Isabela Blow, fallecida el año anterior. Los grandes sombreros fueron la seña distintiva.
El 11 de febrero de 2010 fue encontrado
muerto en su domicilio londinense a los 40 años. Algunos afirman que el diseñador se suicidó. La razón fue asociada a una hipotética depresión por la que había estado pasando desde la muerte de su madre, sólo 10 días antes de su muerte. Y lo hizo en la misma época, en vísperas de la Semana de la Moda de París, que lo había hecho tres años atrás su mentora y gran amiga Isabella Blow. Seguro que no es coincidencia.
Su imagen de hooligan, de “enfant terrible”, su gran
creatividad, la maestría de sastre en el corte, la originalidad de sus desfiles, le han convertido uno de los más grandes y polémicos diseñadores de la historia de la moda por mérito propio. Fue un self-made-man.
Su estiloEl estilo de McQueen se caracterizaba por la increíble
fuerza de diseño y color mezclada siempre con referencias líricas y en ocasiones oníricas y futuristas y de ‘fairy tale’. La sensibilidad de los cuentos de hadas está más cerca del espíritu de la ropa de McQueen que el fetichismo y la misoginia de los que le han acusado algunos de sus detractores.
Aunque algunas de sus creaciones pudieran parecer
oscuras siempre poseen una altura y un toque hiperfemenino que sedujeron a mujeres tan dispares como la cantante Bjork o la actual duquesa de Westminster.
Su amor por la
artesanía y las cosas bien hechas que aprendió de su época como sastre en Savile Row le acompañaron hasta el último momento y marcaron sus colecciones que bien podrían haber sido de alta costura.
El modisto,
visionario y obsesivo, realizó diseños que supusieron un revulsivo en el mundo de la moda. Su último desfile, la Atlantis de Platón, fue todo un alarde de osadía tecnológica y experimentación formal .
Sus coleccionesPrimavera-verano 2008Dedicada a su amiga y mentora Isabella Blow.
Otoño-invierno 2008-2009La base de su colección otoño-invierno 2008-2009 en París fueron las
referencias victorianas y coloniales de la India. Como por ejemplo esta magnífica capa roja.
Como él mismo dijo: "Tengo un olmo en el jardín de mi casa que tiene nada menos que seiscientos años. Se me ocurrió un cuento sobre una chica que habita en el interior un árbol y emerge de él, huyendo de la oscuridad para conocer a un príncipe y convertirse en reina".
Primavera-verano 2009Para presentar sus diseños de primavera-verano 2009, llenó la pasarela de animales disecados. Sus modelos se transformaron en criaturas imaginarias y él mismo se disfrazó de conejo.
Otoño-invierno 2009-10La colección de otoño-invierno de 2009-2010 levantó una fuerte
controversia y se le llegó a acusar de misoginia por su exagerada visión de la feminidad. Alexander McQueen se decanta por una propuesta dramática compuesta por vestidos armados con estampados en pata de gallo y aplicaciones de pluma.
Primavera-verano 2010: su último desfile En octubre de 2009 presentó su última colección. Para la puesta en escena de
La Atlantis de Platón contó con un vídeo de Nick Knight, con el que solía trabajar. El desfile se retransmitió en
streaming a través de la web de este fotógrafo, showtudio.com.
Los alucinantes zapatos de plataforma coparon la atención de su última presentación sobre una pasarela. Los bautizó como
‘armadillo’ y algunas modelos se negaron a desfilar con ellos. Para esta primavera-verano de 2010, el diseñador británico propone estampados de mariposa sobre mujeres de otro planeta.
Otoño-invierno 2010: colección póstumaSe recoge toda la iconografía del diseñador.
Estampados digitales y referencias medievales y a los zares se mezclan con otros de pinturas religiosas y de cuadros de El Bosco.
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