Un estudio elaborado por la Academia Norteamericana de la Lengua española reveló que las telenovelas contribuyen al enriquecimiento y a la difusión de este idioma, instando a su aprendizaje en países como Hungría, Grecia, Italia, Israel e incluso Rusia. Un mérito que goza del beneplácito de prestigiosas instituciones como la Real Academia Española o la Fundación para el Español Urgente (Fundéu), que ven en los culebrones a un excelente aliado para promover el buen uso del español.
Podría decirse que la versión contemporánea de las novelas de caballería e incluso los cuentos de hadas son las
telenovelas. Por lo menos así se perciben al otro lado del Atlántico, donde este fenómeno televisivo está profundamente arraigado en la cultura popular latinoamericana desde hace casi medio siglo, a tal punto que tiene la denominación de “calidad de exportación”.
Culebrones como ‘Cristal’, ‘Los ricos también lloran’, ‘Betty la fea’ o ‘Pasión de gavilanes’, han cruzado las fronteras americanas para diseminar por Europa, Asia, África u Oriente Medio, sus melosos argumentos de amores imposibles entre heroínas sufridas y galanes almidonados, haciendo que millones de telespectadores,- en su mayoría mujeres-, se peguen durante una hora a la pantalla del televisor para ver qué “jugarreta” le deparará el destino a ‘Cristina y Luis Alfredo’, ‘Mariana y Luís Alberto’, ‘Beatriz y Armando’, o ‘Norma y Juan’; aún cuando desde el primer capítulo se sabe que la historia acabará en boda con la palabra “Fin” y una melodiosa instrumental, al mejor estilo Richard Clayderman como telón de fondo.
Pese a la innegable cursilería que destila las telenovelas es incuestionable que éstas han desempañado un papel fundamental en la difusión y promoción del español. Una premisa que defendió el secretario de la
Academia Norteamericana de la Lengua Española, Jorge Ignacio Covarrubias en el V Congreso de Lengua Española que se realizó el pasado mes de marzo en la ciudad chilena de Valparaiso.
Para Covarrubias en los países de habla hispana estas producciones “ayudan a enriquecer, a ampliar el vocabulario, a hacer que los hispanohablantes conozcan otras maneras de decir las cosas y, en definitiva, a favorecer la comunicación".
Asimismo confesó que decidió profundizar sobre el tema, luego de escuchar al ex subdirector de la
Real Academia Española Gregorio Salvador, afirmar que "las telenovelas son algo extraordinariamente beneficioso para el mantenimiento del español" y que "los culebrones (como las llaman en España) pueden hacer mucho más por el idioma castellano que, por ejemplo, una reunión de academias".
Sin embargo, este fenómeno no va sólo del mejoramiento del español sino también de despertar la curiosidad de los no hispano parlantes hacia su aprendizaje.
La escritora de origen cubano, Delia Fiallo, cuya telenovela ‘Kassandra’ llegó a difundirse en 128 países, obteniendo así un récord Guinness que la situó como el culebrón más visto del mundo, comentó cómo en un viaje familiar a Grecia una joven húngara les habló en español.
La chica les confesó que aprendió el idioma “por una telenovela,
En este sentido,
Venezuela y México podrían considerarse como los reyes indiscutibles de los culebrones al lograr exportar un promedio de 100 y 120 dramáticos, respectivamente. No obstante la cadena hispana estadounidense
Telemundo y su concepto de la telenovela “Made in Miami” le pisa los talones con un total de 87.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por el secretario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, a principios de año producciones como ‘La fea más bella’, ‘Tierra de pasiones’ y ‘Dame chocolate’ se transmitían en Azerbaiyán, ‘Gata Salvaje’ en Armenia, ‘Destilando amor’, ‘Marina’ y ‘Heridas de amor’ en Bosnia y ‘Luna la heredera’, ‘Rubí’ y ‘Sos mi vida’ en Bulgaria.
Lo más curioso, según Ignacio Cobarrubias es que ya existen en Ucrania, Eslovenia, Lituania y Estados Unidos,
portales de internet dedicados a las telenovelas latinoamericanas. Asimismo, explicó que en países como Albania se impuso la moda de poner nombres de personajes de culebrones a los recién nacidos.
Aún cuando este género televisivo tiene tantos admiradores como detractores que se mofan de él, no cabe duda que posee el valioso mérito de llevar la lengua de Cervantes en cada rincón del Planeta.