Los rojiblancos salieron al Madrigal con la mentalidad de Liga y al descanso ya perdían por dos goles a cero. La salida de los amarillos desestabilizó a los de Quique Flores, y los goles de Godín y Rossi fueron un golpe insuperable. El tanto de Agüero maquilló el resultado pero no hizo peligrar la victoria local.
El acierto en la primera parte le dio al
Villarreal una ventaja de dos goles que a la postre fue determinante, porque los atléticos, pese a tener el dominio claro, recortar distancias por medio del
'Kun' Agüero y las mejores ocasiones en los segundos cuarenta y cinco minutos, no pudo igualar el marcador.
Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron muy intensos, pero lo fueron más en el aspecto defensivo, de trabajo y de pelea, que de fútbol.
Ambos equipos se vieron con complicaciones para desarrollar su mejor juego, ya que mientras a los locales les costaba acercarse al área con la pelota controlada y con peligro los visitantes no tenían fluidez para salir con velocidad y al contragolpe, lo que dejaba un partido intenso, pero trabado.
Tan solo Agüero encontró un agujero a los siete minutos para plantarse ante
Diego López y tener la más clara ocasión, que no entró gracias a una salida desesperada del portero amarillo.
No estaba cómodo el equipo de
Juan Carlos Garrido y no encontraba la portería, pero fue el balón parado el que salvaría a los locales, ya que a los veintiún minutos, en el primer remate a puerta, cuando Godín remató de manera acrobática un saque de esquina y estableció el 1-0.
El gol que cambió el panorama, ya que tras tener el balón y no poder superar a su rival, el Villarreal se lo dio a su enemigo y se parapeto en su campo.
Le regaló la posesión y esperó buscar a la contra superar a su rival. El Atlético estiró líneas y apretó con
Agüero a la cabeza, lo que supuso que los de
Quique Sánchez Flores encerraran al
Villarreal en su área y dominaran, ahora sí, el juego.
Tanto es así que en los últimos veinte minutos lanzó cuatro saques de esquina seguidos y todos ellos con peligro. Y fue en uno de ellos donde otra vez
Agüero tuvo solo el empate, pero lo envió fuera en un remate de cabeza. Con ello y cuando el equipo local esperaba el descanso para replantearse la situación, llegó el segundo gol.
A la contra y en una jugada extraña, con dos rebotes en el área y con los jugadores protestando una posible pena máxima,
Rossi recogió un rechace de
De Gea para poner el 2-0.
En la segunda mitad las cosas siguieron igual, con el
Atlético dominando y llegando al área y con el
Villarreal esperando la contra incluso con más descaro.
Un dominio que a pesar de ser claro no se transformaba en ocasiones claras de gol para un equipo visitante que acabó encerrando a su rival en su campo y que vio como otra vez
Diego López salvaba un remate de
Antonio López en la misma boca de gol.
Se sucedían las llegadas, pero solo
Agüero tenía peligro y lo demostró a los dieciocho minutos con el tanto de su equipo.
El gol reabría el partido, con un
Villarreal muy atrás y un
Atlético volcado a por el empate. Así, mientras los locales dejaban pasar los minutos y no encontraban la solución al contragolpe, la parroquia amarilla se disponía a sufrir y mucho.
Tan solo
Jurado dispuso de la única ocasión para igualar a los veinticinco minutos, pero su disparo se marchó fuera. De ahí hasta el final ambos equipos lucharon pero sin acierto y sin crear peligro claro, con lo que el Villarreal duerme en plazas europeas y el Atlético queda muy lejos y se dispone a pensar ya en el Liverpool y en la semifinal de la Liga Europa.