El Real Madrid pone en juego en el estadio Santiago Bernabéu las opciones que le restan para luchar por el título liguero con el Barcelona, ante el tercer clasificado, un Valencia que empeora su imagen a domicilio, y que añade el morbo de ver en la casa blanca a David Silva y David Villa.
El retorno al
Bernabéu tras el varapalo sufrido ante el campeón le devolvió al torneo, que parecía cerrado. Dos triunfos seguidos y un desliz azulgrana han reanimado la competición.
Manuel Pellegrini mantuvo la apuesta de Almería para acometer el acoso al Barcelona, estimulado por la nueva puerta abierta tras el empate del líder ante el Espanyol. La revitalización liguera estaba en manos del
Real Madrid, que volvía al escenario donde creyó perder gran parte del camino hacia el éxito.
No son los encuentros a domicilio los más propicios para el
Valencia, metido en la faena de cerrar la tercera plaza. Lastrado por sus limitaciones defensivas, baja su nivel a domicilio. Llegó al
Bernabéu con el lastre de cuatro salidas consecutivas con derrota. Siete sin lograr los tres puntos.
Tantos alicientes no concienciaron de inicio al
Real Madrid, sometido al juego desordenado. Los vaivenes de
Jose María Gutiérrez 'Guti' condicionaron esa puesta en escena. Ataques embarullados y embestidas dirigidas por
Cristiano Ronaldo ante un rival prudente, alertado por sus últimos malos resultados.
Las debilidades visitantes facilitaron la tarea blanca. Un disparo alto de
Rafael Van der Vaart y otro de Marcelo, sin destino, fueron las amenazas experimentales del
Real Madrid, lento en el manejo del balón. Un tiro de
Guti desde la frontal, después de una acción de
Ronaldo, sí supuso una advertencia seria.
Un aviso a lo que llegó después. El capitán del
Real Madrid aprovechó las dudas de
Bruno en su banda. Robó el balón y asistió al argentino
Gonzalo Higuaín, que enfiló a
César, al que batió por bajo en el minuto 25.
Sin la angustia encima, el equipo de
Pellegrini disfrutó de sus mejores momentos. Pero fue incapaz de rematar a su rival.
Van der Vaart pudo marcar el segundo en una buena acción hilvanada con
Higuaín que sacó
Alexis bajo palos. Después perdonó el atacante argentino solo ante
César. Eligió la peor opción y elevó el balón sobre
César y sobre el larguero.
El
Valencia no se aproximó al área de
Iker hasta la media hora. Pero de medio campo hacia adelante marca diferencias. Y en esta pudo equilibrar el partido con un cabezazo de
Alexis, que obligó al portero del
Real Madrid a sobresalir. El rechace, en los pies de
Mata, fue repelido por el lado exterior del poste.
Con poco el
Valencia había puesto en jaque al equipo de
Manuel Pellegrini, incapaz de rentabilizar sus ocasiones. En cuanto el argentino
Ever Banega entró en juego y el
Valencia creyó en sus opciones.
Emery recurrió al desborde de
Joaquín en lugar de
Pablo Hernández para afrontar la segunda parte. Más profundidad y frescura para rentabilizar las 'ausencias' defensivas de Marcelo, que pudo marcar nada más reabrirse el choque, en un mano a mano con
César que ganó el meta.
El
Valencia decidió arriesgar en la apuesta. Con
David Silva más suelto entre líneas su equipo ganó en movilidad mientras su rival se partía. El duelo se abrió, con imprecisiones en ataque del
Real Madrid y falta de llegada del equipo levantino.
Un zapatazo de
David Silva que pegó en la escuadra avisó al cuadro de
Pellegrini, que decidió recurrir al francés
Lass Diarra en lugar de
Fernando Gago en busca de aire fresco.
Emery, sin embargo, tiene que dosificar sus recursos.
Vicente está para media hora. Y para ese espacio de tiempo le sacó.
Baraja para algo menos. Tiró de él en el tramo final.
Con el partido en el alambre, una acción individual de Marcelo fue aprovechada por
Cristiano Ronaldo para sentenciar el choque y rescatar al
Real Madrid.