Se llegó a un acuerdo para iniciar la discusión
Miércoles 28 de abril de 2010
Tras la negativa del Senado de EE.UU. a iniciar un debate formal sobre la nueva reforma financiera de Obama, los republicanos dejaron entrever que accederán a debatir si consiguen las garantías suficientes para poder presentar enmiendas al mega proyecto del presidente estadounidense.
La oposición republicana en el Senado de EE.UU. dejó entrever hoy que permitirá el inicio del debate formal sobre la reforma financiera, tras lograr garantías de que podrán presentar enmiendas al megaproyecto.
En declaraciones a los periodistas, el senador Richard Shelby, republicano de mayor rango en el Comité de la Banca del Senado, dijo que los demócratas le han dado garantías de que modificarán algunas cláusulas que preocupan a la oposición.
El anuncio sobre esta importante concesión política se produjo después de que, por tercer día consecutivo, los republicanos bloquearan una moción para proceder al debate formal de la reforma financiera.
En esta ocasión, la votación fue de 56 a favor y 42 en contra, cuatro menos de los 60 votos que necesitaban los demócratas para impedir tácticas dilatorias de quienes se oponen a la iniciativa en su versión actual.
Retirado el muro de resistencia de los republicanos, el proyecto de ley del senador demócrata Christopher Dodd puede someterse a debate y votación en el pleno del Senado.
Tanto el lunes como el martes, la votación fue de 57-41, incluyendo un voto en contra del senador demócrata Ben Nelson.
En general, los republicanos rechazan la propuesta demócrata porque consideran que sólo dará pie a más rescates bancarios a expensas de los contribuyentes, y que perjudicará a los pequeños negocios.
De hecho, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo que, en primer lugar, la iniciativa debe asegurar que los contribuyentes no tendrán que seguir financiando más rescates bancarios.
Además, aseguran los republicanos, la creación de una agencia que, desde la Reserva Federal, regule las hipotecas, tarjetas de crédito y demás préstamos al consumidor sería la mayor "intrusión" del Gobierno jamás vista en la economía del país.
Esta agencia reguladora ha sido otro punto de discordia entre ambos partidos, y no está claro por ahora que los senadores hayan alcanzado un acuerdo para acercar posiciones sobre este asunto.
Los republicanos también piden garantías de que los demócratas les permitirán presentar enmiendas durante el debate de la reforma.
Los senadores Dodd y Shelby han estado negociando a puerta cerrada sobre cómo mejorar esa iniciativa para conseguir apoyo bipartidista.
La reforma financiera que salga del Senado tendrá que ser armonizada con la que aprobó en diciembre pasado la Cámara de Representantes, tras lo cual el texto final será sometido a votación definitiva en ambas cámaras del Congreso
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