Viajes

En lo alto de la colina de al-Sabika: la Alhambra

Es mejor visitarla a pie

Jueves 29 de abril de 2010
La Alhambra, denominada así por sus muros de color rojizo (Castillo Rojo), está situada en lo alto de la colina de al-Sabika, en el margen izquierdo del río Darro, al este de la ciudad frente a los barrios del Albaicín y de la Alcazaba. Su posición estratégica, desde la que se domina toda la ciudad y la vega granadina, hace pensar que existían construcciones anteriores a la llegada de los musulmanes. Su conjunto, completamente amurallado, posee una forma irregular limitado al norte por el valle del Darro, al sur por el de la al-Sabika, y al este por la Cuesta del Rey Chico, que a su vez la separan del Albaicín y del Generalife, situado en el cerro del Sol.

Se tiene constancia por primera vez de ella en el siglo IX, cuando en el año 889 Sawwar ben Hamdun tuvo que refugiarse en la Alcazaba y repararla debido a las luchas civiles que azotaban por entonces al Califato cordobés, al que pertenecía Granada. Posteriormente, este recinto empezó a ensancharse y a poblarse, aunque no hasta lo que sería con posterioridad, ya que los primeros monarcas ziríes fijaron su residencia en lo que posteriormente sería el Albaicín.

A pesar de la incorporación del castillo de la Alhambra al recinto amurallado de la ciudad en el siglo XI, que la convirtió en una fortaleza militar que dominaba toda la ciudad, no sería hasta el siglo XIII con la llegada del primer monarca nazarí, Mohamed I (1238-1273) cuando se fijaría la residencia real en la Alhambra, lo que marcó el inicio de su época de mayor esplendor.

A la hora de visitar la Alhambra podemos elegir entre un buen número de formas para acceder a ésta. Pero, sin lugar a dudas, la mejor forma es a pie, ya que se pueden apreciar aspectos naturales y artísticos del entorno que pasan desapercibidos si elegimos otros medios.

Tenemos básicamente dos caminos para acceder a la Alhambra desde el centro de la ciudad. Quizá el recorrido más bello e históricamente más interesante es el que, partiendo de Plaza Nueva, comienza en la Cuesta de Gomérez.

La Puerta de las Granadas marca el comienzo de las alamedas de la Alhambra. Carlos V encargó construir esta puerta a Pedro Machuca hacia 1536 sobre la *Bib al-Buxar* o *puerta de las alegres nuevas*, un torreón defensivo que constituía una de las entradas de la ciudad. Abierta hacia las actuales alamedas de la Alhambra, enlaza con el recinto amurallado de ésta.

Tras dicha puerta, nos adentramos en las alamedas de la Alhambra, frondoso bosque de álamos de época cristiana que ha ido modificando su aspecto a lo largo de los años. El actual corresponde a la remodelación realizada en el siglo XIX.

Más arriba, a la izquierda y junto a la explanada de la Puerta de la Justicia -entrada al recinto de la Alhambra- se encuentra el Pilar de Carlos V. Fuente de tres caños que mandó construir el Conde de Tendilla de nuevo a Pedro Machuca en el siglo XVI, restaurado posteriormente en el siglo XVII por el granadino Alonso de Mena.

Otro de los posibles accesos a pie a la Alhambra se puede realizar por la Cuesta del Rey Chico, llamada así en honor del último de los reyes narazíres, Boabdil 'el Chico'. La cuesta parte del margen izquierdo del río Darro, al final del Paseo del Padre Manjón o 'Paseo de los Tristes', denominado así por encontrarse en el trayecto de las comitivas fúnebres camino del antiguo cementerio. La cuesta recorre el exterior de la muralla, finalizando en la Mimbre, junto a Fuentepeña, explanada del Generalife.

Este trayecto quizás resulte menos interesante desde el punto de vista histórico o artístico, sin embargo se convierte en un romántico paseo, más agradable de bajada a la ciudad tras la visita a la Alhambra, entre los muros de la ciudadela y la vegetación propia de la colina.

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