El Málaga se complica aún más la permanencia en la Primera División al empatar (1-1) con el Sporting de Gijón en un partido en el que marcó los dos goles al anotar Nabil Baha en propia puerta el tanto de Sporting y Caicedo el de los locales.
El equipo malagueño acumula ya ocho jornadas sin ganar lo que el acerca a la zona de descenso de forma peligrosa ante un
Sporting que, por su parte, junto al
Deportivo, es el peor equipo de la segunda vuelta con seis encuentros consecutivos sin conocer el triunfo.
El empate sirve al
Sporting para aliviar su situación y enjugar un poco la racha adversa en el estadio malagueño. La última victoria gijonesa fue en la temporada 1979-80 con Novoa como técnico, que años después fue entrenador del
Málaga en Segunda División B.
El
Málaga salió presionando arriba con un solo delantero, el franco-marroquí
Nabil Baha y un media punta como el franco-tunecino
Selim Benachour, que empezó muy incisivo con un centro que no encontró a un compañero y un disparo que tocó en un contrario y se marchó a córner.
Las bandas del
Málaga, Duda y Fernando, estaban muy activos y un centro del portugués no lo aprovechó su compañero, completamente sólo, para marcar el primer gol. El único que existía era el equipo local con rapidez de los puntas y acciones de estrategia.
Nuevamente
Duda, en una falta lateral, casi marca gol, pero el balón se fue fuera por muy poco. El conjunto sportinguista apenas existía.
Las acciones de estrategia seguían creando mucho peligro y Benachour, tras un saque de esquina, remató a un poste en el minuto 25 y el rechace lo recogió
Iván González, cuyo lanzamiento lo desvió un contrario cuando entraba en la portería de
Juan Pablo.
La superioridad del
Málaga duró treinta y cinco minutos, que fue cuando el
Sporting, que se había visto desbordado, recogió el testigo del equipo local, algo cansado por el esfuerzo realizado, lo que intentó aprovechar
Diego Camacho, en un balón que perdió en la frontal del área y su lanzamiento pegó en el palo derecho de la portería de
Munúa.
El equipo asturiano se fue en los instantes finales hacia el área contraria y un saque de esquina lo remató
Camacho, tocó el balón
Grégory y Baha, que descoloca a
Munúa, consiguiendo el primer tanto del partido en el minuto 43.
El
Málaga quedó noqueado y lo notó en el inicio de la segunda parte. Sin orden ni presión ante un
Sporting, que jugaba a placer, con el marcador a favor.
Barral pudo sentenciar pero su remate de cabeza lo sacó en la misma línea de cabeza
Duda. El conjunto malagueño estuvo ausente diez minutos y a partir de ahí empezó el asedio, aunque sin contundencia.
El
Sporting, muy reservón, creaba peligro cuando se acercaba al área contraria, quizás más por el nerviosismo de los defensores malaguistas.
Luque, pudo empatar pero no acertó y el
Málaga se diluía poco a poco presa de su impotencia.
Cuando menos se lo esperaban los 30.000 aficionados un saque de esquina lo aprovechó
Caicedo en un barullo dentro del área pequeña para anotar de tacón el empate en el minuto 78. El
Málaga se lanzó a por el gol del triunfo, aunque muy precipitado y sin suerte. Un punto, que le sirve para no caer en descenso pero queda igualado con el
Tenerife.