Opinión

La oportunidad de Barreda

Lunes 03 de mayo de 2010
José Luis Rodríguez Zapatero no vive sus horas más dulces al frente del Gobierno de España. Al desgaste producido por cinco años de desgobierno y una crisis desbocada se une ahora el asunto de su participación o no en la campaña electoral catalana, puesta en duda desde cierto sector del PSC en base a criterios de oportunidad política. Es verdad que el Presidente debe estarle agradecido a los electores catalanes, pues 25 de los escaños que tiene su partido en el Congreso de los Diputados-por sólo 7 del PP- fueron obtenidos allí. Pero no es menos cierto que también los socialistas catalanes han de reconocer que Zapatero les ha dejado hacer y deshacer a su antojo, sin importar que sus actos no siempre fueran en beneficio del interés común. Antes al contrario, de un tiempo a esta parte el PSC ha dado un giro nacionalista a su modo de hacer política de tal calibre que hasta los votantes de CIU y Esquerra tienen dudas acerca de a quién votar.


De ahí que las palabras pronunciadas por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en las que pedía a sus compañeros catalanes que sean “sobre todo socialistas y después catalanistas, pero nunca nacionalistas”, amen de coherentes, lleguen en un momento sumamente oportuno. Es precisamente el criterio de oportunidad el que cuestionan desde el PP, toda vez que las declaraciones de Barreda se producen en un marco claramente preelectoral, con los comicios autonómicos de Castilla - La Mancha en el horizonte y la amenaza de María Dolores de Cospedal. Pero ello no obsta para que lo que dice Barreda deba ser tomado en consideración. El presidente castellano-manchego pone el dedo en la llaga al denunciar lo que ningún compañero de partido se atreve a decir en público -en privado la cosa cambia, pero eso no cuenta-, y lo hace a sabiendas de que va a estar solo en la defensa de sus planteamientos. Se echan de menos en el PSOE más voces valientes que digan lo que piensan acerca de la inacción ante la crisis o la deriva nacionalista del PSC. Caso contrario, significará que los socialistas al completo están de acuerdo con cómo se está llevando la gestión económica en España y que aprueban que sus compañeros catalanes flirteen peligrosamente con el secesionismo.