El Almería salió enchufado, aunque las ocasiones de peligro no llegaban y esa sensación la daba el equipo castellonense con el control de balón y las aproximaciones al área. De hecho, suya fue la primera, ocasionada en el minuto 7, en una acción de Javi Venta por la banda derecha con centro al segundo palo, que Marcano cabeceó y Diego Alves, muy atento, sacó desde la misma línea de gol y la defensa rojiblanca sacó la acción del área.
El
Almería aplicó la velocidad que siempre le ha dado buenos resultados para tratar de meter al
Villarreal en su área, forzado por las internadas de
Pablo Piatti y Albert Crusat, sobre todo la del extremo catalán, que se encargó de 'volver loco' a
Javi Venta.
Precisamente en una acción del rojiblanco llegó el primer gol en la primera llegada clara de la UD
Almería.
Fernando Soriano controló el balón en las cercanías del área villarrealense y el pase en profundidad lo aprovechó
Crusat, que le ganó la espalda a su marcador y, de un fuerte disparo, puso el primer gol en el marcador.
El 'submarino amarillo' adelantó líneas para buscar el empate y lo que se provocó esa situación fue una pista por la que los rojiblancos continuaron creando peligro. Así, en el 15,
Piatti provocó la
expulsión de
Musacchio y, en el 29, otra acción de
Crusat por la izquierda sirvió para que
Uche se 'reencontrara' con el gol. El nigeriano no tuvo más que empujar el buen servicio del catalán.
El
Villarreal no parecía un equipo comprometido con la victoria, pese a que salió con un esquema con tres hombres arriba para solventar esa posible necesidad de gol. Aún así, las pérdidas en el centro del campo no permitían la aparición de jugadas de peligro.
En una pérdida, en el 41, llegó un auténtico golazo. La acción la creó
Piatti por la derecha y el centro lo 'amasó'
Kalu Uche para pararlo, girar, y disparar con la izquierda ajustado al palo izquierdo de la meta de
Diego López y poner un 3-0 que casi sentenciaba el partido en favor de la
UD Almería.
Sin embargo, la escasez de llegadas la encontró el
Villarreal en la segunda parte con la entrada de
Ibagaza y Cani porque hasta ese momento el
Villarreal tenía delanteros, pero no asistentes y el
'Caño' y el aragonés le dieron esa profundidad.
También colaboró el
Almería, que bajó su rendimiento, pero la reacción tuvo que llegar a balón parado. El cuadro rojiblanco no supo defender y en nueve minutos la ventaja comenzó a esfumarse.
Ibagaza jugó entre líneas y en el 54 una falta lanzada por Ibagaza la peinó de cabeza
Llorente y Marcano, en el segundo palo, remató para poner el 3-1.
Sin más llegadas, el
Villarreal parecía más metido en el partido y lo demostró en el 66, en otra falta en la frontal del área, provocada por una agresión de
Chico a Llorente que le costó al almeriense la
expulsión para nivelar así las fuerzas en cuanto a número de efectivos. La falta la lanzó
Cazorla, Alves despejó e
Ibagaza remató para poner el segundo gol castellonense.
A partir de ahí, el
Almería tuvo pocas ocasiones, más pensando en guardar, que en aumentar, consciente del peligro del conjunto de
Juan Carlos Garrido, que se acercó, aunque le faltó el último disparo.
Senna, en el 74, lanzó un fuerte disparo desde fuera del área que se envenenó tras tocar en un defensa, pero
Alves, acertado, se encargó de despejar el peligro.
Durante muchos minutos, la sensación fue de agobio rojiblanco, pero una contra magnífica de
Juanma Ortiz, al que el Comité de Competición le retiró la roja del sábado en Jerez, se fue como una bala y la puso para que
Piatti, solo y con gran sangre fría, certificara un triunfo casi histórico.