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'Splinter Cell' le ha costado tres años infiltrarse de nuevo en las consolas. Cambios de concepto han ido retrasando
'Conviction' hasta convertirse en el juego que tenemos entre manos; un juego que respeta lo justo a las primeras entregas y nos presenta a un
Sam Fisher mucho más contundente. Además, su nueva aventura es exclusiva para
Xbox 360.
Lo mejor:
- Un nuevo estilo de infiltración más agresiva. Es menos exigente pero muy entretenido.
- El online, que ofrece una historia propia a modo de prólogo y varios modos más.
Lo peor:
- La aventura principal dura muy poco, unas seis horas.
- El cuerpo a cuerpo ha sido poco explotado, con ejecuciones mediante un solo botón.
'Splinter Cell Conviction' supone la mayor vuelta de tuerca de la saga de
UbiSoft, que desde su nacimiento apostó por un sigilo casi enfermizo que no dejaba lugar al error. Ahora la infiltración sigue siendo importante pero es más agresiva que pasiva. Sam ya no es un ratón que se mueve entre las sombras; se ha convertido en un
depredador.
La aventura empieza con el protagonista retirado en una ciudad costera, disfrutando de la vida e intentando olvidar la muerte de su hija, de la que fue testigo en
'Double Agent'. Piensa que todo ha quedado atrás. Craso error: pronto recibe una llamada que le alerta de que agentes de
Third Echelon tratan de darle caza.
Sam desconocía que era una pieza más de una conspiración y no tarda en descubrir que sus antiguos jefes tuvieron mucho que ver con la muerte de su hija. A partir de entonces, dos objetivos resuenan en su cabeza: respuestas y venganza.
Así es como retomamos el control del otrora sigiloso y metódico splinter cell. El resultado es una máquina de matar que cuenta con la de los modos de Jack Bauer y las cualidades de Jason Bourne.