El autor teatral Francisco Nieva ha decidido a sus 85 años llevar a escena, por primera vez, una de sus obras iniciales, "Tórtolas, crepúsculo...y telón", a la que ha confesado tenerle "mucho cariño" por tratarse de "una declaración de principios de lo que es el teatro".
Escena de Tórtolas en el Centro Dramático Nacional (Foto: CDN)
Para
Francisco Nieva, quien regresa al Centro Dramático Nacional (CDN) para cerrar la temporada con
"Tórtolas, crepúsculo...y telón", el teatro es "una bella mentira que dice la verdad", motivo por el cual -ha dicho- "no debe imitar la naturaleza, que la tenemos enfrente y ya nos da disgustos continuos".
"El teatro ha de ser el
reflejo distorsionado de la vida", dijo este autor teatral, escenógrafo, director de escena y académico durante la presentación de la obra esta semana y que se estrena este jueves.
Esperanza Roy, Beatriz Bergamín, Jeannine Mestre,
Manuel de Blas, Fernando Gallego o Carlos Velasco son sólo algunos de los intérpretes incluidos en el reparto de una obra cuyo estreno ha elegido el propio Nieva, ya que, según el director del Centro Dramático Nacional, Gerardo Vera, "prefería otra más moderna y alegre".
"Tórtolas, crepúsculo y...telón" surgió como fruto de su
"experiencia vital" en Venecia y de un intento por deslumbrar a los poetas americanos Gregory Corso y Allen Ginsberg con una fiesta, aunque finalmente la historia salió mal al producirse en medio un asesinato, y el resultado del contraste entre
la diversión y el drama fue esta comedia.
Con ella Nieva homenajea a la
vanguardia de los años 60 bajo la trama de una cuarentena -obligada para evitar la propagación de un virus- en la que una compañía de teatro es secuestrada en el propio coliseo en el que tiene que actuar, donde sus actores son sometidos a experimentos con el fin de revolucionar el mundo de la escena y también el comportamiento del público.
Como todas las obras que escribió de joven, el autor considera que también "Tórtolas.." es una
comedia "complicada", imposible de llevar a escena en una época en la que en España, dice, había "mucho miedo", y recuerda que él no pudo estrenar en su país "hasta que se murió Franco".
Nieva recordó sus
años jóvenes, en los que, ha señalado, era "mucho más atrevido y sinvergüenza", y consideró que ese carácter hizo que su teatro fuese "muy crítico con todo: con la derecha, con la izquierda y hasta con mi familia", dijo.