El escritor español Enrique Vila-Matas afirmó en México que el libro "es un vehículo ideal para la libertad del hombre" ya que "puede contener la información que no nos llega por vehículos oficiales".
En entrevista con Efe en México, donde presentó
Dublinesca (Seix Barral, 2010), su última novela, el autor catalán considera que los libros son capaces de ir más allá de "todas las televisiones de ahora y todos los tinglados comerciales que dominan la información". "El libro se aproxima a la realidad, y nosotros confundimos la realidad con lo que dice la televisión o la prensa. Lo real no es lo que nos hacen pasar por real", afirmó Vila-Matas (Barcelona, 1948).
Para el narrador, que en la obra presenta una parodia de las predicciones apocalípticas contando la historia de
Samuel Riba, un editor barcelonés desorientado, no se puede saber si los libros morirán con el advenimiento de la era digital. "Teóricamente lo lógico es que se compaginen (el mundo impreso y el digital) como lo ha hecho la radio con internet, o radio-televisión, el cine y la televisión", agrega.
En
Dublinesca ha planteado "una novela muy compleja" donde se refiere al fin de una época como lo hiciera en sus novelas Josep Roth (1894-1939), que habló de la caída del Imperio Austrohúngaro, o en
El Gatopardo Guiseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), que abordó "la caída de la aristocracia siciliana". "Trataba pues de contar la caída de la era Gutemberg, personalizada en la figura de un editor barcelonés de origen judío, que se ha retirado y que no sabe qué hacer con su vida, y personaliza en él mismo la caída de la era Gutemberg", explica.
La narración se adentra en el universo cultural y humano de Dublín, la capital de Irlanda, y le permite acercarse a varios de sus escritores más venerados, James Joyce, Oscar Wilde y Samuel Beckett.
Vila-Matas cree que en el mundo actual los libros siguen siendo objetos "peligrosos en algunos momentos y en circunstancias determinadas".
Critica la decisión tomada por el Gobierno español el pasado 30 de abril cuando el Consejo de Ministros decidió suprimir la Dirección General de la
Biblioteca Nacional dentro del Plan de Racionalización de la Administración. Para el escritor, la medida es un ejemplo de que "que va ganando terreno cierto poder de la incultura".
Vila-Matas se rebela contra quienes "quieren arrinconar todo lo otro como si fuera antiguo" y "están logrando un poco el efecto pero es por motivos comerciales". "Es ridículo (...) Imagínate que dentro de 500 años nadie se acuerda de que existieron libros impresos y alguien descubre la imprenta. Sería un gran negocio, un gran descubrimiento", ironiza.
"Solamente tienen desapego a esto (al libro) los que no han leído, y que víctimas de un complejo inconsciente de inferioridad tratan de despreciarlo y se apuntan ahora a la idea de que el libro es una cosa anticuada", agrega.
Este jueves, el autor, miembro de la orden de los
Caballeros del Finnegans, presentó su nuevo libro en la librería Rosario Castellanos de la capital mexicana, un acto al que asistió el escritor mexicano Sergio Pitol, a quien el catalán considera su primer maestro.
Vila-Matas viajará a Argentina, donde continuará con la promoción de
Dublinesca, su primera obra con el Grupo Planeta después de dejar Anagrama en 2009.