victoria local por 2-1
Sábado 08 de mayo de 2010
El Celta dio un paso de gigante para asegurarse su continuidad en la Segunda División tras vencer al Girona por 2-1.
Los de Eusebio Sacristán, tras esta victoria, respiran y dejan la zona de descenso a ocho puntos a la espera de lo que hagan mañana sus rivales directos.
El partido no pudo comenzar mejor para los celestes. A los treinta segundos de juego, el Celta se adelantó después de una buena jugada que inició y finalizó el asturiano Michu tras una asistencia de Trashorras. Fue lo mejor del equipo vigués en todo el partido.
El gol, además, fue un duro mazazo para el Girona, ya que tiró abajo todo el planteamiento que había preparado su técnico Narcis Juliá. Durante un cuarto de hora, el equipo catalán estuvo perdido, aunque el Celta no supo aprovecharlo para incrementar su renta. Ocasiones tuvo, pero le volvió a fallar la puntería.
La más clara llegó sobrepasado el minuto diez de juego, justo después de que Kiko Ratón pisara por primera vez el área celeste con peligro, pero el extremo Dani Abalo pecó de individualista y su remate lo despejó sin mayores dificultades Jorquera.
El Celta siguió teniendo la pelota, pero cada vez creaba menos peligro. Mientras, su rival, que hasta ese momento dio la sensación de no jugarse nada en el choque, empezó a despertar. En el minuto 32 Kiko Ratón volvió a pisar el área local, pero la rapidez de Bustos evitó su lanzamiento.
Al filo del descanso, después de una jugada muy parecida a la del gol celeste, el Girona pudo empatar, pero el remate de Dorca se marchó rozando el poste. Balaídos y Eusebio respiraron.
Eran tan importantes los puntos en juego, que al Celta no le importó renunciar al ataque para echar el cerrojo a su portería. Eso favoreció que el Girona tuviese mucha más posesión. No le sirvió de nada. El trabajo defensivo de los celestes fue excelente.
Incluso los gallegos pudieron sentenciar el partido en el minuto 65, pero Dani Abalo, tras driblar a tres defensores, volvió a pecar de individualista y mandó su remate fuera ante el comprensible enfado de su compañero Michu.
Pero a falta de ocho minutos para el final, con el Girona volcado en busca del empate, Trashorras se encargó de terminar con el sufrimiento vigués al aprovecharse de un rechace de la defensa catalana. En el descuento, Peragón marcó el gol de la honra para su equipo.
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