El Deportivo ha vuelto a sonreír con la reaparición del brasileño Filipe Luis tras una grave lesión de la que se recuperó antes de lo previsto y el reencuentro con la victoria (1-0) después de once jornadas ante un Mallorca que se jugará sus opciones de Liga de Campeones en la última jornada
El conjunto mallorquín no pudo aprovecharse del mal momento de los deportivistas, que recuperaron la alegría con el regreso de
Filipe, la mejor noticia para un final de temporada pésimo después de la brillante primera vuelta que habían hecho.
Nada se jugaba el
Deportivo, sólo la dignidad y el orgullo después de once partidos sin ganar e inmerso en la peor racha de su historia en Primera, y mucho el
Mallorca, con un ojo en el partido entre el Sevilla y el Barcelona y el otro en
Riazor, donde una victoria le situaría en el cuarto puesto si los andaluces fallaban.
A los baleares les faltó ambición en el arranque del partido, en el que el protagonismo fue para un grupo de aficionados del
Deportivo, los "Riazor Blues", que dejaron libres sus asientos hasta el minuto 13 como medida de protesta por la pésima segunda vuelta del equipo.
No se perdieron mucho porque poco pasó hasta entonces, sólo una internada del uruguayo "
Chori" Castro, uno de los más entonados del
Mallorca, que el camerunés
Webó cabeceó forzado y por encima de la portería de
Dani Aranzubia.
Los visitantes, con ataques rápidos, dieron más sensación de peligro, desequilibraron por las bandas, pero no estuvieron acertados en los últimos metros, en los que perdonaron al
Deportivo.
Webó desperdició otro centro de
Castro con un horroroso remate de cabeza,
Mario Suárez obligó a
Aranzubia a detener en dos tiempos un disparo desde la frontal del área, y
Aduriz, tras sorprender a
Alberto Lopo, picó demasiado el balón por encima del portero deportivista.
El
Mallorca no tenía la posesión, pero sí las ocasiones, y volvió a la carga tras el ecuador del primer periodo con un cabezazo alto de
Mario Suárez a pase de
Julio Alvarez, a quien se le ha relacionado con el
Deportivo, y otro más de
Aduriz que tampoco llegó a coger portería.
El
Deportivo, con rombo en el centro del campo y
Valerón en uno de los vértices, por detrás de los delanteros, apenas inquietó al
Mallorca en el primer acto, aunque minutos antes del descanso
Riki pidió penalti por una entrada de
Ramis y después estrelló en el larguero un remate de cabeza.
El
Mallorca se hizo dueño del balón en la reanudación animados por la victoria del Barcelona en Sevilla, que les dejaba el cuarto puesto al alcance, pero no fueron capaces de crear las ocasiones de la primera parte.
Sí las fabricó el Deportivo, primero con un disparo de falta de
Juca y después con un remate de cabeza de
Riki que se marchó fuera de la portería del ex deportivista Aouate.
Entonces entró el brasileño
Filipe Luis en el campo después de haberse recuperado en tiempo récord de una fractura de peroné que le mantuvo de baja tres meses y medio, y el Deportivo se creció para parecerse al que había sido antes de la lesión del lateral.
Filipe tocó el balón para Valerón y el canario dejó solo a Riki ante Aouate tras un espléndido pase interior que el madrileño no desperdició para igualar su mejor marca de goles en Primera (ocho) y devolver la alegría al deportivismo, que celebró dos victorias: el regreso del brasileño y el reencuentro con el triunfo.