Nacional

Empresarios por la reforma laboral y sindicatos por la huelga

reunión con CCOO, UGT, CEOE y Cepyme

Jueves 13 de mayo de 2010
CCOO y UGT han convocado una huelga de funcionarios para el próximo 2 de junio. Por su parte, la CEOE y Cepyme aceptaron la reforma laboral por decreto y transmitieron a Zapatero la urgencia con la que se debe llevar acabo afirmando que "no debe pasar del mes de mayo". Estas son las conclusiones más destacadas que se desprenden de las reuniones a las que fueron convocados en el día de hoy, tanto sindicatos como la patronal, por el Presidente del Gobierno.

CCOO y UGT harán una convocatoria unitaria de huelga para los trabajadores del sector público para el 2 de junio e invitarán al sindicato de funcionarios CSI-CSIF, así como a aquellos con representación en el sector, a participar en este paro.

Según explicó a EFE el secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, Enrique Fossoul, la huelga, que se convoca en contra de la rebaja salarial para los empleados del sector público anunciada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuenta con "todo el apoyo" del secretario general del sindicato, Ignacio Fernández Toxo.

Fossoul espera que a la convocatoria se unan todos los sindicatos que tengan representación no sólo en las distintas administraciones, sino también en las empresas públicas.

El secretario general de FSC-CCOO hizo estas declaraciones durante un receso de la reunión del Comité Federal de esta federación, en la que se están analizando las medidas presentadas para acelerar la reducción del déficit.

Fossoul recordó que esta huelga culminará una serie de movilizaciones que comenzarán el próximo 20 de mayo, día en que se convocarán concentraciones en todas las capitales de provincia. Estas concentraciones las convocan conjuntamente UGT, CCOO y CSIF.

Los tres sindicatos se reunirán el próximo lunes para discutir y concretar la convocatoria de la huelga.

También están previstas juntas de delegados y recogidas de firmas contra la decisión del Gobierno de recortar los salarios y romper así el acuerdo con los sindicatos, apuntó el secretario general de FCC-CCOO.

En una rueda de prensa celebrada esta mañana, Fossoul ya señalaba que la decisión del Ejecutivo quiebra la confianza y "la buena fe de quienes ya han actuado responsablemente" contribuyendo con su contención salarial a la recuperación del diálogo social, a través de un acuerdo para el sector público que luego "sirvió de guía" para la negociación salarial en el sector privado.

Añadió que los parámetros económicos sobre los que se asentó aquel acuerdo no han cambiado en lo esencial, por lo que no entiende el giro dado por el Gobierno y lamentó que sean ahora los "especuladores" quienes dicten la política económica española.

En este sentido, aseguró que con las nuevas medidas anunciadas por el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se abre "una puerta complicada de cerrar", ya que será difícil negarse a peticiones adicionales de recortes del gasto público.

Reunión con Zapatero en La Moncloa
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, anunciaron que sus organizaciones siguen adelante con las movilizaciones anunciadas en el sector público, que van a culminar en un paro general en el sector público a principios de junio, pese a las explicaciones dadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre las medidas de recorte adicional.

En rueda de prensa tras la reunión mantenida con el presidente del Gobierno en el Palacio de La Moncloa, ambos líderes aseguraron que, a la espera de nuevas precisiones por parte del Ejecutivo, Zapatero no les ha convencido al no rectificar ninguna de estas medidas, que previsiblemente aprobará el Gobierno el próximo jueves.

El más duro en sus palabras fue Toxo, quién valoró "la gravedad de la situación" y añadió que "lejos de precipitaciones" su sindicato reflexionará sobre las medidas a adoptar más allá de un posible "paro general" en el sector público, que UGT ya ha convocado, y "no descartó absolutamente ningún escenario". Si bien, aseguró que el escenario resultante "debe ser consensuado".

Por su parte, Méndez reiteró que "se ha producido un cambio en el escenario de relaciones con el Gobierno" y avanzó que este viernes se reunirá con carácter extraordinario la Comisión Ejecutiva Confederal de UGT para valorar cuál debe ser "la respuesta sindical" que planteará la organización. En este punto, al igual que Toxo, afirmó que estas decisiones se tomarán conjuntamente con CCOO.

"Decir que vamos a apoyar resueltamente las movilizaciones que ya están acordando las federaciones de servicios públicos, que van a culminar en paro general en la primera semana del mes de junio", añadió.

Cándido Méndez advirtió, además, de que las nuevas medidas para reducir el déficit público incorporan "obstáculos" en el "equilibrio" y el "clima" del Diálogo Social que negocia la reforma laboral y aseguró que es "muy importante" alcanzar un acuerdo en la reforma del mercado de trabajo, pero que los sindicatos "no ignoran" que estas medidas "no ayudan e incorporan mayores dificultades en el entorno de este proceso".

"El factor de equilibrio en las negociaciones es importante para que unos y otros seamos receptivos con las propuestas, y este paquete (para reducir el déficit público) desestabiliza el clima de la negociación", aseveró, tras añadir que, pese a todo, los agentes sociales trabajan de manera casi permanente y con toda voluntad.

Méndez dijo que "golpear" con la reducción de los salarios de los empleados públicos dejará en el "desánimo y cabreados" a los responsables del mantenimiento de las estructuras de servicios. Incidió en que es fácil en un clima en el que se ha generado un linchamiento moral de trabajadores de la función pública hacer un ajuste de esa naturaleza y criticó a los ministros que hablan de que algunos funcionarios "toman el cafelito a las 10 y no vuelven".

Al respecto valoró la labor de los empleados de los servicios públicos en puestos clave como la sanidad, la educación o las fuerzas de seguridad y subrayó que muchos empleados públicos tienen contrato temporal y otros cobran por debajo de los mil euros.

El propio secretario general de CCOO expresó la "absoluta disconformidad" de los sindicatos con las medidas de ajuste fiscal del Gobierno para reducir el déficit público. Fernández Toxo, dijo que el "campo de actuación se ha estrechado" y que confía en que nadie se plantee pedir una reducción en las cotizaciones sociales que pagan los empresarios. No obstante, consideró que, de haber un acuerdo, que en su opinión es necesario, debería cerrarse "en los próximos días".

Toxo expresó que el Gobierno "ha elegido la peor de las vías para dar respuesta a las exigencias de los mercados" y calificó de "golpe al Pacto de Toledo" la congelación de las pensiones y la reducción del salario de los funcionarios públicos.

También aludió a que estas medidas serán "demoledoras para el creciemiento y el empleo" y avisó de que "no se van a poder cumplir las cifras de crecimiento económico ni este año, ni el siguiente". Además, advirtió de que "por primera vez en la historia" se produce un recorte en los salarios del sector público, que dijo afectará a 3 millones de ciudadanos.

El secretario general de CCOO aludió a que las retirada de 6.000 millones de euros de inversión traerá consecuencias muy negativas para las empresas privadas.

Reunión en La Moncloa con la CEOE y Cepyme
Por su parte, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, dejó solos a los sindicatos y aseguró que "el país no está para ningún tipo de huelga", sino para "sumar esfuerzos como una piña y buscar soluciones".

En rueda de prensa tras la reunión mantenida a última hora de la tarde con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de la Moncloa para abordar las medidas de ajuste adicional del déficit, Díaz Ferrán que tildó de "positivas", aseguró además, al contrario de los sindicatos, que los nuevos recortes "deben ser un impulso para acelerar la reforma laboral".

Más aún, afirmó que "tanto si hay acuerdo como si no" la reforma laboral "no debe pasar del mes de mayo". "Llevamos suficiente tiempo negociando", indicó el presidente de los empresarios para añadir a renglón seguido que "si al final (antes de final de mes) no se llega a un acuerdo el Gobierno tendrá que gobernar".

Por último, aseguró que nadie en la Junta Directiva de la CEOE le pidió su dimisión como presidente de la patronal, pese los problemas que atraviesan algunas de las empresas en las que participa, y, en todo caso, fue claro al respecto: "Yo no voy a dimitir".

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