participan 19 películas
Jueves 13 de mayo de 2010
Una película francesa con aire documental sobre un grupo de strippers de estilo burlesco, "Tournée", y otra china sobre el drama de un padre que intenta entender la muerte de su hijo, "Rizhao Chongqing", abrieron hoy la sección oficial de Cannes.
Dos filmes muy diferentes, en ambos casos bien recibidos pero sin ovaciones, protagonizaron la primera jornada de proyecciones de las cintas que optan a la Palma de Oro de esta 63 edición del Festival de Cannes. "Tournée", la ópera prima del actor francés Mathieu Amalric, es una historia fallida que cuenta la gira de un grupo de artistas estadounidenses que se dedican a un género bastante peculiar, el striptease burlesco, una mezcla de striptease tradicional y cabaret. Artistas que se interpretan a sí mismas en una historia en la que Amalric es el manager del grupo en su gira por Francia y con la que, como realizador, trata de hacer un retrato fiel de unos personajes atractivos pero en los que apenas profundiza.
Una imagen que se ha refrescado en la rueda de prensa, donde estas artistas estadounidenses han mostrado que son mucho más que lo que Amalric refleja en la gran pantalla. Mimi Le Meaux, Kitten on the Keys, Dirty Martini, Julie Atlas Muz, Evie Lovelle y Rocky Roulette -el único hombre del elenco de strippers del filme- forman un interesante grupo de personajes reales que han tomado hoy la sala de prensa de Cannes como si de un teatro se tratara. "Nos sentimos como Cenicienta en el baile", afirmó Kitten on the Keys entre las risas y los asentimientos de sus compañeras.
El primer filme francés de los cuatro que se presentan a competición en Cannes nada tiene que ver con la obra presentada por el cineasta chino Wang Xiashuai. "Rizhao Chongqing" ("Chongqing blues") narra la historia de un hombre (Lin) que regresa a su ciudad natal tras 14 años de ausencia, dejando atrás una mujer y un hijo. Hijo que ahora ha muerto por disparos de un policía tras herir a varias personas y tomar a una mujer de rehén en un incidente poco claro, que ocurrió en un supermercado.
Un inexpresivo Wang Xueqi da vida a este hombre que se entera de la muerte del hijo meses después de que haya ocurrido, ya que es capitán de barco y pasa largas temporadas en la mar. La búsqueda de explicaciones para tratar de entender qué pasó exactamente y por qué su hijo se comportó de la forma violenta que le llevó a la muerte es la historia que narra Wang Xiashuai, en un cinta con un planteamiento interesante pero lastrada en exceso por su lentitud.
Tiene 101 años y es el decano del cine mundial. Con esa edad, Manoel de Oliveira tiene fuerzas de hacer una película al año y la de 2010 la presenta nada menos que en Cannes con el añadido de que es un retrato irónico de la muerte, la "única certeza que existe". Un Oliveira jovial en sus palabras y en su cine abrió en Cannes "Un certain regard", una sección habitualmente dedicada a descubrir nuevos talentos cinematográficos pero que en esta edición ha vuelto la mirada hacia talentos clásicos.
El portugués es uno de ellos. Y con "El extraño caso de Angélica" demuestra que le queda cine para rato, al menos mientras le duren las fuerzas y los actores sigan venerándole como hizo el elenco de esta cinta durante su presentación a la prensa. El portugués Ricardo Trêpa, la española Pilar López de Ayala y la brasileña Ana Maria Magalhâes rodeaban con veneración a Oliveira, que se hizo el amo de la sala de prensa, más vacía sin embargo que la abarrotada sala de proyecciones donde se exhibió su filme y en la que había más de un periodista sentado en el suelo.
Pocos escenarios, cámara fija y narración lineal interrumpida por escenas oníricas, el resultado es una película curiosa a la que le falta fuerza y un protagonista más convincente, porque Trêpa se queda muy lejos de las intenciones del realizador. Claro que teniendo en cuenta sus momentos brillantes y que detrás de la cámara hay un maestro de 101 años, poco más se puede pedir. Sin olvidar la cruda y realista temática: la muerte.
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