El Sevilla, que en el último minuto logró el triunfo en Almería (2-3) gracias a un gol de Rodri, mantuvo el cuarto puesto de la clasificación de la Liga y amarró el último lugar asignado para disputar el próximo año la Liga de Campeones en detrimento del Mallorca, a pesar de que ganó al Espanyol (2-0).
Una internada de
Jesús Navas por la derecha la intentó rematar el francés
Sebastien Squillaci, Acasiete no acertó a despejar y
Rodri, con un remate acrobático, firmó el
2-3 que clasificó al
Sevilla y dejó al Mallorca, que acababa de vencer al Espanyol, con la miel en los labios y abocado a la Liga Europa.
La
UD Almería, que mezcló jugadores habituales con algunos que apenas han gozado de minutos a lo largo de la temporada, salieron a por la victoria con un fútbol en el que la velocidad fue su arma fundamental ante un
Sevilla que parecía dormido.
Los locales disfrutaron de varias oportunidades ante un Sevilla que no estaba a gusto en el campo. No disponía del balón y tampoco de llegada.
Sin embargo ambas cosas no son necesarias en un gran porcentaje para ver ganar un partido. De hecho, aunque su primer disparo entre los tres palos se produjo en el minuto 8 con un intento de
Kanouté que atajó sin problemas
Esteban, en su segundo intento el cuadro sevillista se puso por delante en el marcador sin demasiado merecimiento. Un centro de
Jesús Navas al centro del área lo remató el atacante malí ajustado al palo derecho de la meta de
Esteban que por mucho que se estiró no pudo hacer nada para evitar el gol.
Tras el gol de
Kanouté el partido no cambió mucho, salvo que el cuadro de
Antonio Álvarez aumentó su trabajo en defensa para evitar cualquier sorpresa.
Ésta pudo llegar de nuevo por la rapidez en banda de los rojiblancos que, en el 28, se acercaron a la meta de
Palop. Crusat, que volvió a escaparse, centró y
Piatti, que entró desde atrás, se anticipó a
Luna y cabeceó, pero por encima del travesaño.
El
Almería estaba haciendo méritos para marcar, pero sus llegadas no se transformaban en gol. El cuadro local imponía el ritmo en el partido, pero le faltaba acierto en el último disparo.
El último cuarto de hora fue de 'idas y venidas', con las del Almería algo más intensas. En la última, justo antes del descanso, el equipo almeriense encontró el fruto.
Juanma Ortiz recibió un balón en la banda izquierda que el alicantino controló, se fue de su marcador y la centró al segundo palo donde
Fernando Soriano, sin dejarla caer, la empalmó con la izquierda para alojarla en el fondo de las mallas de la meta defendida por
Palop.
En la segunda parte, con el conocimiento para los sevillistas de que el Mallorca ganaba en el Ono Estadi, el equipo de
Antonio Álvarez, tuvo que ir a buscar con más decisión la meta rival aprovechando las bandas, más a
Jesús Navas que a Diego Capel, que estuvo más utilizado en la primera parte.
Precisamente con una acción del de Los Palacios llegó el segundo gol sevillista. Un centro al primer palo lo trataron de 'cazar'
Chico y Álvaro Negredo, como es lógico, con intenciones diferentes. Sin embargo, el acoso del atacante del cuadro hispalense le metió presión al local, que marcó en propia portería.
De nuevo el Sevilla estaba en puesto 'Champions' y otra vez con la tesitura de qué hacer. Lo que hizo fue esperar, obligado por la
expulsión de
Negredo (en el 67) por protestar al auxiliar la señalización de un fuera de juego, con lo que además se perderá la final de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid.
El
Almería no quiso darse por vencido y con la superioridad numérica buscó de nuevo las tablas.
Juanma Ortiz, en el 78, consiguió un golazo, desde la frontal del área. Su disparo no lo pudo atajar
Palop.
El Sevilla estaba fuera de la Champions y
Álvarez trató de quemar sus naves. Quitó al defensa
Stankevicius e introdujo al delantero
Rodri.
En un córner,
Escudé, en el 85, pudo marcar, pero su remate se marchó fuera, tras el centro de
Navas y a la contra pudo sentenciar
Juanma Ortiz, en el 86, que pilló a la defensa hispalense en cuadro, tras arriesgar por una victoria que era lo único que le servía para entrar en Champions.
En el descuento,
Kanouté no fue capaz de poner final feliz al partido y tuvo que ser
Rodri el que aprovechó el último balón del último partido para meterse en la Liga de Campeones.