Opinión

El señor oscuro

José María Lara | Lunes 10 de marzo de 2008
Su uniforme de batalla es negro, y aunque a sus soldados les apodan "Espuelas", lo que realmente codicia este señor oscuro son anillos. Anillos de campeón, naturalmente.

Con tanta charla feliz sobre el fichaje de Gasol, estamos perdiendo de vista el escenario deportivo en el que se desarrolla nuestra historia en la Meca del Cine. Todo es deslumbrante, pero no debemos olvidar en qué punto de la pelea estamos. Tras un mes de intensos combates, los Lakers se han abierto paso trabajosamente hasta el liderato de la Conferencia Oeste, empatados con los malvados San Antonio Spurs, multicampeones en los últimos años (Sí , ya lo sé, no son maléficos sino buenos deportistas, pero qué quieren, sin malo no hay película y esto es Hollywood).

Parker, Duncan y Ginobili componen el trío de estrellas más productivo de la actual NBA, y llevaban once victorias seguidas defendiendo el liderato del acoso angelino, hasta que los sorprendentes Jazz les han truncado la racha. Hace unos minutos que acaba de concluir su siguiente duelo, el que les medía en Phoenix a los Suns de Nash, Shaquille y Stoudamire. Segunda derrota consecutiva de los favoritos para el título, y rugido de amenaza de los de Arizona, que han ganado llevándose la contraria. O sea, defendiendo con acierto en lugar de atacando sin descanso, que es como suelen lograr sus victorias.

El consuelo, en la Conferencia Oeste de la NBA, con ocho equipos en más de cuarenta triunfos a estas alturas, solo dura un suspiro. Lo que se tarda de temer un poco menos al Señor Oscuro de San Antonio a temer mucho más a los desafiantes soles de Phoenix y de Shaquille. Si queríamos épica para nuestra historia, nos vamos a hartar.

Un pequeño matiz. Los comentaristas de todo el mundo, incluídos los nuestros, se han cansado de decir que el intercambio de Gasol ha sido "por nada", para Memphis. Es un error que se comprobará la próxima temporada, si Marc Gasol se decide a cruzar el charco. El mediano de los hermanos se ha convertido en uno de los dos mejores pívots de la ACB, al nivel de Felipe, pero más joven y con un físico mucho más apropiado para la mentalidad de la liga americana.

El público de Memphis verá a un tipo tan grande como Pau desde las gradas, y luego descubrirá que no tiene tanta clase, sino que es más duro, rebotea más, intimida más y las machaca todo lo que puede para compensarlo. Tiene buena mano en los tiros libres, excelentes porcentajes en tiros de dos, un cuerpo grande y bien coordinado y garra para dar y tomar. Que se vaya preparando un número dos de draft como Milicic, fuerte y con cierto talento, pero con una cabeza, vamos a decir, volátil. Si no pasa nada raro, le auguro un telediario como center titular. Y apuesto, desde ahora, por Marc en el partido de los novatos del All Star, y por una larga y sólida carrera en la NBA.

Memphis ha dejado al equipo sin lastres económicos, con algunos jugadores expertos y de talento y una plantilla muy joven, con un gran margen de mejora. Han abaratado al máximo los salarios, tal y como querían, y se han garantizado los derechos de Crittenton y de otras cinco primeras rondas de draft para los próximos tres años.

Porque la séptima primera ronda que han adquirido, es decir Marc Gasol, va a ser mucho más que un novato elegido en el puesto veintiocho. Es el jugador más valorado de toda la ACB esta temporada y será un impacto en la NBA en la próxima. Además, conoce el idioma y la ciudad puesto que ha vivido y jugado allí en los primeros años de la estancia de su hermano Pau, así que no piensen en una larga adaptación. Habrá una adaptación, claro está, pero será la de los periodistas de Memphis, y durará lo que tarden en darse cuenta de que han obtenido un pedazo de jugador en esa supuesta liquidación por derribo que ha sido este intercambio.

Aunque los periodistas de Memphis, tenemos que reconocerlo, no son los más despiertos del Planeta...

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