El actor español Javier Bardem se ha convertido este lunes en un firme candidato al premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes con una soberbia actuación en "Biutiful", el trabajo presentado en la sección oficial por el mexicano Alejandro González Iñárritu.
Alejandro González Iñárritu y Javier Bardem en Cannes (Efe)
Javier Bardem vuelve a demostrar en
"Biutiful" su "talento, su excelencia" como actor, en palabras de
Alejandro González Iñárritu, y hace creíble un personaje extremo y complejo dentro de una realidad cotidiana en la que se ven inmersas muchas personas en esta sociedad.
Eso es lo que ha querido contar Iñárritu con un filme que narra la historia de Uxbal (Bardem),
un hombre que escucha a los muertos, con dos hijos y con una relación difícil e intermitente con su mujer, que es bipolar. Uxbal sobrevive en medio de la ilegalidad, haciendo de mediador entre una fábrica en la que se explota a inmigrantes chinos, y los africanos que venden la mercancía por las calles de Barcelona.
Un filme
duro, realista, a ratos sórdido y deprimente -con una fantástica labor de fotografía de Rodrigo Prieto- que, sin embargo, el director considera su trabajo "más esperanzador, con diferencia", porque "al final la esperanza está en cómo reaccionas ante los desastres, en cómo ayudarnos a nosotros mismos y a los demás".
Tras realizar
"Babel" (2006), que le llevó a recorrer medio mundo, Iñárritu se sentía "exhausto" y se prometió que haría algo mucho más simple. "Quería rodar en mi propia lengua" y con una historia sencilla, explicó el director, que, sin embargo, reconoció que esta película ha sido "tan difícil de realizar como cualquier otra".
Es una
historia lineal, lo que fue un desafío para Iñárritu que en sus anteriores películas se caracterizaba por la mezcla de historias y los continuos saltos en el tiempo. Aunque, reconoció, en el fondo "es lo mismo, pero diferente". "Antes contaba historias complejas de forma simple y esta es una historia muy sencilla. Es 'Babel' en una escena", precisó.
Y todo el peso de la película recae en Bardem, que tiene un
personaje muy intenso, tanto como el proceso necesario para prepararlo, explicó el actor, quien resaltó que realizar este trabajo le ha permitido "ir a muchos lugares en los que un actor crece como profesional". Sobre su trabajo con Iñárritu, el español señaló que el director sabe "cómo cuidar los detalles de las interpretaciones".
Algo que le ayudó a desarrollar un personaje rodeado de
corrupción y explotación, una persona "que trata de sobrevivir en ese mundo. Alguien que no quiere, sin embargo, perder lo principal de la vida, que es el amor y la compasión".
Un
trabajo extraordinario y lleno de matices, con gestos apenas esbozados que dicen mucho de la historia y merecedor, sin duda, del premio de Cannes al Mejor Actor. Un personaje que le ha acercado a un cine latinoamericano en el que apenas ha participado. "Mi experiencia con el cine latinoamericano es casi inexistente", dijo Bardem, a quien le gustaría trabajar con alguno de los grandes directores latinos. Porque reconoció que lo que realmente le interesa son las
películas "con significado". Algo que ha encontrado en la cinta de Iñárritu, quien se mostró más que satisfecho con la interpretación del actor.
"Biutiful" es la única
película hispanoamericana en competición este año en Cannes y es para Iñárritu el primero de sus trabajos del que se siente "completamente satisfecho".