La aplastante victoria del PSOE no ha sido tal en algunas circunscripciones donde destacados nombres de Ferraz y del Ejecutivo nacional no han logrado superar a sus adversarios políticos del Partido Popular.
Es el caso de Lugo. José Blanco, secretario de Organización del PSOE y coordinador de la campaña, apenas ha conseguido 92.362 votos (39,94%) frente al candidato del PP, Joaquín María García, quien ha obtenido 105.383, lo que supone el 45,57 por ciento del total del sufragio.
Con una diferencia aún más contundente, la número uno del PP murciano, Pilar Barreiro, ha noqueado a su contrincante, duplicando en votos al ministro de Justicia en funciones, Mariano Fernández Bermejo, que sólo ha sacado 247.858 (32,57 por ciento) frente a los 467.467 (61,43 por ciento del PP).
Los polémicos papeles del Archivo de Salamanca han restado votos a Jesús Caldera. En su tierra, el ministro de Trabajo no ha podido rebasar a su adversario, Gonzálo Robles, quien ha obtenido 125.139 votos (54,57 por ciento), frente a los 89.647 (39,69) de Caldera.
Por otra parte, en Toledo, y aunque los resultados indican un empate técnico (3 a 3 diputados), el popular Arturo García-Tizón ha robado protagonismo al ex ministro de Defensa, José Bono, quien por primera vez en su larga carrera política ha concurrido a unas elecciones generales como diputado por las Cortes nacionales. Bono ( 167.423 votos, con 42,85 por ciento) no ha logrado superar los excelentes resultados de García-Tizón (200.662 votos, con 51,36 por ciento), también nuevo en estas lides.
En Madrid, la diferencia entre las dos principales formaciones políticas ha sido extraordinaria. El Partido Popular, encabezado por Mariano Rajoy, le ha sacado más 254.000 votos a Rodríguez Zapatero. Los populares han conseguido 1.723.000 votos frente a 1.377.996. En porcentajes, la distancia ha sido del 49,34 por ciento del PP, frente a 39,45 del PSOE), o lo que es lo mismo, 18 escaños frente a 15.