Opinión

El BOE retrata al Gobierno

Martes 25 de mayo de 2010
En el mundo del derecho, la importancia de los plazos es crítica. De hecho, el propio Código Civil dedica su artículo 2 a este particular: “las leyes entrarán en vigor a los 20 días de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, a no ser que en ellas se disponga otra cosa”. De ahí la trascendencia del ridículo que ha hecho el Gobierno, publicando un día en el BOE la prohibición a los ayuntamientos de endeudarse a largo plazo con efecto inmediato para rectificar al día siguiente, habida cuenta del revuelo generado.

El papelón que le ha tocado hacer a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, es de traca. Intentar hacer creer a la opinión pública que Moncloa da marcha atrás en una medida de semejante calado por un mero “error” de imprenta es un insulto a la inteligencia colectiva. Aunque puede que Elena Salgado esté en lo cierto al calificar lo del BOE de error, pero se queda corta: error, y mayúsculo, es la política económica que está perpetrando el señor Zapatero, gracias a la cual el horizonte de España a medio plazo es cada día más incierto. Qué bien le vendría ahora a las exiguas finanzas públicas españolas todo el dinero derrochado con el Plan E o la famosa dádiva de 400 euros, dos más de las “ocurrencias” cocinadas en la oficina económica de Moncloa, y que se le han acabado indigestando a las arcas del Estado.

Si ni entre los propios miembros del Gobierno existía una idea clara y unitaria de lo que hacer -rara es la semana en que dos o más destacados socialistas no discrepan acerca de lo que se va a hacer en materia económica-, lo de enmendarle la plana al propio Boletín Oficial del Estado rebasa todos los límites de lo tolerable. Es difícil hacerlo peor, tanto en el fondo como en las formas.


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