Después de que le acusase de fomentar el narcotráfico
Miércoles 02 de junio de 2010
El presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su deseo de lograr un acuerdo con Estados Unidos para recomponer sus relaciones diplomáticas, comerciales y de inversión, un día después de afirmar que Washington fomenta el narcotráfico para chantajear a otras naciones.
Morales hizo el anuncio en una rueda de prensa en La Paz, a la misma hora en que el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, se reunía con el ministro boliviano de Exteriores, David Choquehuanca.
"Ojalá que pueda avanzar este nuevo acuerdo marco de relaciones diplomáticas, de comercio, de inversión (...) Esperamos que esta visita del representante del Gobierno de Estados Unidos permita retomar las negociaciones", dijo Morales antes de conocer el resultado de la cita de su canciller con Valenzuela.
El gobernante nacionalista, indigenista e izquierdista hizo la afirmación 24 horas después de haber acusado a todos los Gobiernos que ha tenido Estados Unidos de haber protegido, encubierto y fomentado al narcotráfico en otras naciones para aplicarles un control político y chantajearlas.
Al ser consultado sobre la contradicción que supone la reunión de Choquehuanca con Valenzuela tras las criticas que hizo ayer, Morales dijo que la cita fue "un pedido del Gobierno de Estados Unidos" y que "las relaciones diplomáticas siempre están abiertas". "Yo no estoy diciendo que ese señor que viene sea narcotraficante para no reunirme", apuntó Morales.
No obstante, ratificó su denuncia de la víspera de que los jueces antidroga bolivianos que reciben bonos de Washington y han ido a capacitarse a Estados Unidos "vuelven al país a liberar a narcotraficantes". También reiteró que Bolivia no permitirá "imposiciones" sobre políticas económicas de parte de Estados Unidos, ni tampoco que le digan con qué países relacionarse.
Afirmó que al comenzar su Gobierno en 2006, representantes de Washington le decían que no podían "tener relaciones ni con los Gobiernos de Venezuela, ni de Cuba, ni con Irán", pero que en sus últimos encuentros ya no dicen nada al respecto.
Choquehuanca y Valenzuela ofrecieron luego una corta rueda de prensa para comentar su reunión, en la que el ministro boliviano aseguró que un nuevo acuerdo marco de relaciones con Estados Unidos está listo "en un 99 por ciento", por lo que espera que en las próximas semanas se pueda firmar el documento.
En su primera visita a Bolivia, Valenzuela dijo escuetamente que espera que las relaciones bilaterales "entren en una nueva etapa de respeto mutuo" con el nuevo acuerdo marco, porque es el deseo del presidente estadounidense, Barack Obama. "Estamos avanzando mucho (en el nuevo acuerdo marco) para poder ratificarlo", añadió.
Choquehuanca fue más allá y dijo que hay un gran avance y que se podrá firmar en las próximas semanas, una vez los encargados de redactar el documento solventen los últimos detalles. "Queremos las mejores relaciones con todos los países del mundo, sin condiciones, y estamos trabajando para ello (...) Vamos a iniciar una nueva era", aseguró el canciller.
Las relaciones bilaterales tuvieron su peor momento en septiembre de 2008, cuando ambos Gobiernos expulsaron de La Paz y Washington a los respectivos embajadores, tras acusar Morales a Estados Unidos de apoyar un supuesto complot para derrocarlo, durante una oleada de protestas opositoras.
Desde entonces ha habido varias reuniones en La Paz y Washington para recomponer las relaciones, pero sin frutos hasta ahora Más aún, el ex sindicalista cocalero Morales ha reiterado que a Bolivia le va mejor sin un embajador de Estados Unidos en La Paz y sin la agencia antidroga de ese país (DEA), que también fue expulsada en 2008.
Popularidad en descenso
Pero buscar restablecer las relaciones diplomáticas con EEUU no es el único obstáculo con el que tiene que lidiar el líder aimara. El respaldo a la gestión del presidente boliviano, cayó del 70% en diciembre pasado al 44% en mayo en las principales ciudades del país, según una encuesta de la empresa Ipsos-Apoyo publicada este lunes por el diario El Deber.
El mayor rechazo al mandatario, con 61% en contra, se registró en Santa Cruz, la mayor y más próspera ciudad de Bolivia, donde en los últimos comicios ha rondado el 40% el partido nacionalista e indigenista de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS).
Ipsos-Apoyo entrevistó para esta encuesta a 1.024 personas entre el 12 y el 23 de mayo en Cochabamba, El Alto, La Paz y Santa Cruz, que albergan aproximadamente a la mitad de la población boliviana.
Para los politólogos Mariana Rodríguez y Júnior Pantoja, citados por El Deber, la encuesta refleja la coyuntura negativa que han enfrentado Morales y su Gobierno en las últimas semanas, con manifestaciones y huelgas de trabajadores que exigen un mayor aumento salarial y otras protestas sociales con violencia.
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