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Alejandro Valverde y su continuo via crucis

El actual campeón de la Vuelta estará parado dos años

Jueves 03 de junio de 2010
El murciano es sin duda una de las figuras de este deporte y su carrera le define como uno de los corredores más completos al dominar las carreras de un día, las de una semana y las grandes vueltas. Pero el ciclista español se ha visto obligado a competir contra todo el pelotón internacional y, además, contra los máximos rectores del ciclismo internacional. Tras verse relacionado con la “Operación Puerto” -la trama más perniciosa para el deporte de la bicicleta en la historia en la que cayeron Basso, Ullrich o Roberto Heras-, Valverde ha sufrido trabas que no le han permitido participar en el Tour de Francia. El TAS ha admitido los recursos de la UCI y la Agencia Mundial Antidopaje contra la Federación Española de Ciclismo y contra el propio corredor. Finalmente ha sido castigado con dos años de suspensión, y la carrera del genial corredor se verá cortada en la mejor edad del ciclista.

El ciclismo es sin duda el deporte más castigado de las últimas décadas. Los casos de dopaje que le castigan una y otra vea desde el escándalo del equipo Festina en el Tour de Francia de 1996, están descabezando el mundo de la bicicleta con inflexible firmeza y de manera sistemática. Los casos de estrellas del ciclismo que son relacionados con entramados sucios e innobles re repiten con demasiada frecuencia. En los últimos años han caído grandes campeones como Roberto Heras, Jan Ullrich, Ivan Basso o Floyd Landis. Son muy escasos los corredores que se han librado de ser sancionados aunque no se libren de acusaciones más o menos fundadas –por ejemplo Lance Armstrong-.

Pero el caso de Alejandro Valverde es especial. La particularidad de la sanción al actual campeón de la Vuelta España y número uno del ranking de la UCI reside en el prolongado intervalo de tiempo entre la primera acusación y la sanción emitida el pasado lunes 31 de mayo. El ciclista murciano fue relacionado con la dramática “Operación Puerto” por la que decenas de deportistas fueron sancionados por usar productos del doctor Eufemiano Fuentes. La investigación, que comenzó en mayo de 2006, identificó en un primer momento al corredor español en una lista de más de 50 profesionales del ciclismo y otros tantos atletas, futbolistas y tenistas. Sin embargo Valverde no sufriría sanción alguna en primera instancia como sí le pasó a Jan Ullrich o Iván Basso. Ese mismo año Alejandro concluyo al año como mejor ciclista en el ranking PRO Tour de la UCI.


Fue en 2007 cuando la UCI intentó poner trabas en la carrera de la joven promesa española. Tras terminar en sexta posición del Tour de Francia de aquel año, la máxima organización internacional del ciclismo trató de impedir la participación del ciclista en el Campeonato del Mundo de Stuttgart, alegando la presunta implicación en la “Operación Puerto”. En aquel caso, la Real Federación Española de Ciclismo y el Consejo Superior de Deportes apostaron por la inocencia del ciclista y recurrieron al TAS (Tribunal Superior de Deporte), que certificó la ausencia de pruebas incriminatorias de Valverde, pudiendo de esta forma disputar del Mundial de 2007.

Salvado este escolló, el murciano disputó con normalidad las competiciones de 2008, terminando noveno en la general del Tour y venciendo la prestigiosa Dauphiné Liberé, el Campeonato de España en ruta y convirtiéndose en el campeón nuevamente del ranking de la UCI Pro Tour.


Sin embargo en 2009 Valverde recibe otro duro golpe de parte de los organismos gestores del ciclismo continental. En ese año el CONI (Comité Olímpico de Italia) abre el llamado “Caso Valverde” en el que acusan directamente al murciano de estar relacionado con la “Operación Puerto”. El organismo italiano sostiene que la bolsa de sangre “número 18” incautada a Eufemiano Fuentes contiene la sangre del ciclista español y en ella se encontraron restos de EPO. El Tribunal Antidopaje del CONI dictó una sanción de dos años contra el actual campeón de la Vuelta, el 11 de mayo de 2009. Esta orden impedía al corredor competir en terreno italiano. La gravedad de esta decisión pudo alcanzar el grado dramático ya que se podía hacer extensiva a nivel internacional. Mientras la UCI deliberaba al respecto, Valverde siguió compitiendo y logró la victoria en la Dauphiné de ese año –por delante de Evans y Contador- y en la general de la ronda española. Pero la temporada tuvo un gran lunar para Alejandro: el Tour de Francia. Ese año no pudo participar en la ronda gala, a la que llegaba en plenas condiciones para afrontar el mayor reto del ciclismo. La sanción italiana no le permitió competir en el Tour debido a que la carrera pasaba por suelo italiano en una de sus etapas. Incluso no podrá participar en el Tour de 2010 por el mismo motivo.

Este año Valverde trataba de volver a ser el mejor ciclista en el ranking de la UCI Pro Tour, afrontar con garantías la Vuelta y luchar en el Mundial de octubre. Pero el TAS ha decidido truncar los proyectos del corredor murciano y dictar una sanción de dos años hasta enero de 2012, por su relación con la trama de Eufemiano Fuentes. Además, el Tribunal de Arbitraje Deportivo ha dado la razón a la UCI, que en 2007 recurrió la decisión de no abrir un expediente a Valverde por parte de la Federación Española. Por ello, la UCI ha retirado al corredor español todos sus triunfos y premios de 2010.

La dureza de la sanción ha golpeado la carrera de Alejandro Valverde, pero no a su capacidad de sobreponerse a los obstáculos: “me queda mucho ciclismo todavía y cuando vuelva lo haré luchando para seguir logrando triunfos”. El murciano ha afirmado no pensar en ningún momento en la retirada a pesar de los años de persecución sufridos. “Lo que me ha sucedido es una cosa muy antigua, de hace bastante tiempo y algo anunciado. Sin embargo, el poso que me deja es de impotencia, sobre todo de ver cómo se han hecho las cosas. En todo caso, todo esto me quita un peso de encima”.


El resumen de la descorazonadora situación en que se queda el ciclismo tras esta sanción lo otorga el ex campeón del mundo contrarreloj, José Iván Gutiérrez, que ha hecho pública una carta abierta. “Alejandro Valverde nunca ha tenido un control antidopaje anómalo y puede que sea el ciclista que mayor número de test efectúa, ya que es prácticamente podio en cada una de las competiciones en las que participa. Sin contar los innumerables controles fuera de competición a que es sometido. ¿Qué más ha de hacer un deportista y, sobre todo, un ciclista? Un colectivo roto, con la escasa credibilidad que nos dan los medios de comunicación. Al margen de la cantidad de errores que se dan esporádica y desgraciadamente por parte de unos pocos inconscientes que no son capaces de discernir las normas de este deporte y por los cuales pagamos todos”.

El deporte de la bicicleta ha sufrido un nuevo golpe y ante la continua huída de patrocinadores, el profesionalismo de esta actividad está en la cuerda floja. Valverde volverá a correr en 2012 y con total probabilidad volverá a los puestos de honor de las carreras –como ha hecho Iván Basso en el pasado Giro en el que venció de manera arrolladora-, pero la mancha del dopaje sigue siendo el cáncer de este deporte, que de momento no encuentra una curación efectiva.

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