La selección balcánica se ha alejado del papel de víctima perfecta que interpretó en Corea y Japón y ha adquirido la categoría de duro obstáculo tras completar una espectacular fase de clasificación para este campeonato. La tradicional calidad técnica relacionada con los futbolistas de su área geográfica tiene cabida en este equipo. Pero, su entrenador Matjaz Kek ha conseguido dar un salto de competitividad al construir un entramado defensivo realmente sólido que, partiendo desde el brillante guardameta Handanovic, tumbó a la República Checa, Polonia y Rusia. El pequeño estado europeo afronta este Mundial con el objetivo de clasificarse para los octavos de final y mejorar el desastroso papel exhibido en su otra participación mundialista. El rendimiento del goleador Novakovic y la cohesión de la plantilla definirán si Eslovenia se confirma como la sorpresa que apuntó en el camino a Sudáfrica.
La historia de la clasificación de los eslovenos para disputar su segundo Mundial es una representación perfecta y sistemática de la fábula de David y Goliat. Este pequeño país –dos millones de habitantes- quedó encuadrado en el grupo 3 de la zona europea junto a la
República Checa, Polonia y Eslovaquia. Sin embargo el excelente papel de su defensa, que solo encajó cuatro goles en la fase de grupos, y los goles vitales de Novakovic alzaron a la joven Eslovenia a la segunda aplaza que da derecho a disputar la repesca mundialista. En esa segunda oportunidad de clasificación esperaba la
Rusia de Andrei Arshavin, cuarta en la pasada Eurocopa. La derrota en Moscú por 2-1 presagiaba la lógica eliminación eslovena. Pero el carácter subversivo de esta selección provocó el milagro que se consumó con el gol salvador de
Dedic. Así pues, la renovada selección balcánica apartó del mundial a tres ilustres de un plumazo.
El objetivo de este combinado nacional en el Mundial de Sudáfrica no es otro que alcanzar la segunda fase. El listón esloveno en la máxima competición se superaría con un empate, ya que en la
única participación –Corea y Japón 2002- cayeron derrotados en los tres encuentros. El carácter de matagigantes que se ha granjeado en la fase clasificatoria provoca que volver a Europa de vacío se considerara un paso atrás en la evolución del balompié nacional. Su capacidad para desafiar los pronósticos de su grupo queda limitada a la confirmación de la seguridad defensiva y calidad de sus futbolistas.
El entrenador
Matjaz Kek ha elaborado un bloque que ha evolucionado desde 2007, año en que cogió las riendas del equipo. La calidad de sus futbolistas se ha convertido en la base adecuada para trabajar y lograr la solidaridad de esfuerzos y el compromiso del colectivo ha constituido el mayor triunfo del técnico. La capacidad defensiva eslovena –solo superada por Holanda- se cimenta en la jerarquía y destreza del portero del Udinese
Handanovic, una de las perlas del balompié europeo. El sistema organizado no funcionaría sin el gran manejo del ordenador del equipo, el mediocampista del
West Brom inglés Robert Koren, y la efectividad del delantero
Novakovic, que anotó
cinco tantos para la clasificación de su selección para Sudáfrica. Con estas armas, esta revelación se ha convertido en un rival muy complicado de derrotar y con bastante peligro si se le conceden espacios.
Eslovenia ha quedado encuadrada en el
Grupo C del Mundial junto a Inglaterra, Estados Unidos y Argelia. Los balcánicos no deberían sufrir para derrotar a los norteafricanos, pero su lucha por llegar a octavos de final será complicada al tener que puntuar ante ingleses y americanos. La clasificación para la segunda fase constituiría un éxito absoluto para esta generación de futbolistas.
La estrella: Milivoje NovakovicJunto al meta Samir Handanovic forman la estructura básica de la selección. Sus goles protagonizaron el regreso del
Colonia a la élite del balompié alemán y en estos últimos meses han protagonizado el retorno de Eslovenia al Mundial. A sus 30 años, el duro delantero constituye la gran apuesta ofensiva de este combinado. El ariete se erige como un rematador a la antigua usanza con notables dotes técnicos que le permiten lanzar faltas con precisión. Es el digno sucesor de
Zahovic como valuarte esloveno.
Esta es la lista de convocados de Matjaz Kek:
Porteros:
Samir Handanovic (Udinese),
Jasmin Handanovic (Mantova) y
Aleksander Seliga (Sparta Rotterdam).
Defensas:
Miso Brecko (FC Colonia),
Bostjan Cesar (Grenoble),
Branko Ilic (Lokomotiv Moscú),
Matej Mavric-Rozic (Koblenz),
Bojan Jokic (Chievo),
Marko Suler (Ghent),
Suad Filekovic (NK Maribor) y
Elvedin Dzinic (NK Maribor).
Medios:
Andraz Kirm (Wisla Krakow),
Robert Koren (-),
Valter Birsa (AJ Auxerre),
Andrej Komac (Maccabi Tel Aviv),
Dalibor Stevanovic (Vitesse Arnhem),
Aleksander Radosavljevic (Larissa) y
Rene Krhin (Inter de Milán).
Delanteros:
Milivoje Novakovic (FC Colonia),
Zlatko Dedic (VfL Bochum),
Zlatan Ljubijankic (Ghent),
Nejc Pecnik (Nacional Funchal) y
Tim Matavz (Groningen).