El Gobierno estadounidense prometió transparencia en la investigación que dirige el FBI sobre la muerte de un adolescente mexicano en la frontera entre ambos países por los disparos de un policía de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.
"El asunto está siendo examinado exhaustivamente, en una investigación dirigida por el FBI", indicó el portavoz del
Departamento de Estado, Philip Crowley, quien aseguró que habrá "total transparencia" en el proceso.
Según Crowley, el embajador estadounidense en México, Carlos Pascual, ha estado en contacto con las autoridades mexicanas y ha expresado la "preocupación" del
Gobierno estadounidense por lo sucedido. "Investigaremos qué pasó allí", aseguró el portavoz, quien subrayó que "éste es un trágico episodio de un asunto mucho mayor, y una reforma migratoria global es la respuesta".
Estados Unidos lamentó la muerte del menor identificado como
Sergio Adrián Hernández, el pasado lunes a consecuencia de al menos dos heridas de bala disparadas por un agente de la
Patrulla Fronteriza. El incidente se produjo cerca del puerto de entrada "Paso del Norte" en El Paso (Texas) cuando la policía fue avisada de que un grupo de inmigrantes intentaba cruzar la frontera.
Según el Departamento de Estado, los agentes fueron atacados con piedras por un "número indeterminado" de personas y, durante el enfrentamiento, un agente disparó su arma y mató a uno de los sospechosos. Éste es el segundo incidente en dos semanas en el que mexicanos mueren a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza.
La semana pasada murió Anastasio Hernández Rojas, un inmigrante detenido en San Diego, tras recibir una serie de descargas con
la pistola eléctrica que portan los agentes de inmigración.
La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana informó de que los casos de mexicanos muertos o heridos por el uso de fuerza de las autoridades migratorias en la frontera han aumentado de los 5 registrados en 2008 y los 12 en 2009, a 17 en lo que va de año.