catástrofe ecológica
Miércoles 16 de junio de 2010
British Petroleum (BP) alcanzó este miércoles un acuerdo con la Casa Blanca para aportar 20.000 millones de dólares a un fondo para compensar a los afectados por el derrame en el Golfo de México, informaron medios estadounidenses.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, confirmó este miércoles que BP accedió a aportar 20.000 millones de dólares a un fondo de compensación para los afectados por el derrame de petróleo en el Golfo de México. Además el presidente informó, tras reunirse con la plana ejecutiva de BP, que la multinacional creará otro fondo de 100 millones de dólares para compensar a los trabajadores que se quedaron sin trabajo tras la explosión el 20 de abril de la plataforma petrolífera que la firma operaba en el Golfo.
Obama apuntó que el fondo "no estará controlado ni por BP ni por el Gobierno", sino que será supervisado de forma independiente. El responsable de hacerlo será el abogado Kenneth Feinberg, que se encargó también de gestionar el fondo que se creó para compensar a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Washington y Nueva York, informó el diario The New York Times.
Las deudas que tendrá que afrontar BP por el vertido son "significativas", dijo Obama, quien insistió en que seguirá exigiendo "responsabilidad" a la multinacional por lo ocurrido. La explosión de la plataforma operada por BP ha generado el peor desastre ecológico en la historia de EE.UU. Por lo demás, las deudas que tendrá que costear BP han abierto un gran interrogante sobre el futuro de la compañía.
Obama mencionó hoy, en ese sentido, que BP es una empresa "robusta y viable" e insistió en que es "en el interés de todos que siga siéndolo". La tercera mayor petrolera del mundo, después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell, tiene 80.000 empleados, ingresos de 239.000 millones de dólares en el 2009 y una capitalización bursátil que todavía supera los 100.000 millones de dólares, pese al reciente batacazo bursátil.
El primer ministro británico, David Cameron, dijo hoy que BP necesita tener "certeza" sobre los gastos que deberá afrontar por el derrame del Golfo. "Aunque es importante que paguen compensaciones razonables necesitan un grado de certidumbre", afirmó hoy Cameron en declaraciones a la BBC.
Cumbre en la Casa Blanca
La reunión a puerta cerrada, la primera de los máximos directivos de British Petroleum (BP) con Obama desde el inicio del desastre, el pasado 20 de abril, comenzó a las 14.15 GMT y se prolongó por espacio de unos 20 minutos. Ocho ejecutivos de la multinacional petrolera, incluido el presidente de la compañía, Carl-Henric Svanberg, el consejero delegado, Tony Hayward, y el responsable de BP America, Lamar McKay, entraron a la Casa Blanca poco antes de las 14.00 GMT.
El encuentro llega después de que Obama dijera ayer en un discurso a la nación en horario de máxima audiencia que obligaría a BP a pagar por su "imprudencia", que ha provocado el mayor desastre ecológico en la historia del país. La compañía operaba la plataforma petrolífera en el Golfo de México que explotó el 20 de abril, en un accidente que se cobró la vida de once trabajadores. Desde entonces, han salido a la luz documentos que indican que BP tomó decisiones arriesgadas en el diseño del pozo y no prestó atención a las señales que alertaban de problemas en el mismo.
El desastre, que obligará a BP a desembolsar miles de millones de dólares ha abierto un interrogante sobre el futuro de una empresa que juega un papel clave en la economía británica ya que los fondos de pensiones han adquirido muchas acciones de la firma. Además, BP pagó el año pasado 1.400 millones de dólares en impuestos al erario británico, unos ingresos muy bien recibidos en un país que trata desesperadamente de reducir su déficit.
El primer ministro británico, David Cameron, dijo hoy que BP necesita tener "certeza" sobre los gastos que deberá afrontar por el derrame del Golfo. "Aunque es importante que paguen compensaciones razonables necesitan un grado de certidumbre", afirmó hoy Cameron en declaraciones a la BBC.
El mandatario británico insistió en que BP no está "rehuyendo" sus responsabilidades, al tiempo que restó importancia a los desacuerdos diplomáticos entre Londres y Washington por el vertido. "Esto no debería de convertirse en un problema entre EE.UU. y Gran Bretaña", afirmó Cameron, quien añadió que ni Obama ni él quieren que eso ocurra.
La Casa Blanca quiere que BP establezca un fondo de compensación que se gestionaría de forma independiente y que serviría para financiar los gastos de las labores de limpieza, así como para indemnizar a las víctimas del derrame. Obama dijo ayer que pediría a BP que destinara a ese fondo "los recursos que se le pidan" para compensar a los trabajadores y empresas que se han visto perjudicados por la fuga de crudo. "Y ese fondo no estará controlado por BP", subrayó Obama.
Según las últimas estimaciones el pozo abierto en el Golfo de México escupe entre 35.000 y 60.000 barriles diarios de crudo (5,5 y 9,5 millones de litros). Obama aseguró ayer que "en las próximas semanas" se podrá recuperar "el 90 por ciento" del crudo que mana del pozo de BP averiado. Las acciones de BP han perdido casi la mitad de su valor desde el inicio de la crisis.
La tercera mayor petrolera del mundo, después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell, tiene 80.000 empleados, ingresos de 239.000 millones de dólares en el 2009 y una capitalización bursátil que todavía supera los 100.000 millones de dólares, pese al reciente batacazo bursátil.
TEMAS RELACIONADOS: