Opinión

Sistema electoral injusto

William Chislett | Miércoles 12 de marzo de 2008
Los resultados electorales muestran, sin ninguna duda, la injusticia del sistema de representación proporcional D´Hondt. ¿Cómo se puede explicar, si no, que Convergencia y Unión ganara con el 3,05 % del voto 11 escaños en el Congreso, mientras que Izquierda Unida que alcanzó una mayor porción de voto -3,8 %- y sólo dos asientos en el Parlamento, el mismo número de diputados que el Bloque Nacionalista Gallego con solo el 0,82 % del voto? Y el UPyD de Rosa Díez ganó un escaño con 303.535 votos (1,1%) mientras el PNV con 289 votos menos que el UPD logró seis escaños.


El nombre del sistema viene de su creador, Víctor D´Hondt (1841-1901), un profesor belga de Derecho y Matemáticas. Este procedimiento se usó también en Argentina, Bélgica, Chile y Japón, entre otros países. El método D´Hondt es un sistema de votación en el que cada votante elige un partido al que votar y los escaños se asignan con una base proporcional. El primer escaño se adjudica al partido con más votos. El segundo y siguientes puestos parlamentarios se asignan al partido para el que la fracción siguiente sea mayor: número de votos / uno más del número de escaños adjudicados al partido que ya los ha obtenido (la fórmula D´Hondt). Este proceso continúa hasta que todos los asientos están ocupados.


El fin que persigue este procedimiento es adjudicar escaños en proporción al número de votos que recibe cada lista, manteniendo la ratio de votos recibidos en los escaños adjudicados lo más estrechamente posible. Con esto es posible que los partidos que tengan relativamente pocos votos obtengan representación parlamentaria, al contrario que el sistema postelectoral británico en el que el ganador obtiene todo (lo que tampoco es justo).


En la práctica, al menos en el caso de España -no puedo hablar en otros países- el sistema D´Hondt le ha dado a los pequeños partidos una influencia en la vida política nacional desproporcionada a su importancia real (el caso de CiU durante las pasadas legislaturas que puede repetirse otra vez) o puede ir contra un partido (en esta ocasión lo que le ha ocurrido a Izquierda Unida).


Además del factor D´Hondt, hay otro factor que dificulta la proporcionalidad en España: el sistema de circunscripciones provinciales y el mínimo de diputados que tiene que tener cada una de ellas. Por ejemplo, Soria, la provincia de menor población de España, siempre tendrá al menos dos diputados, de tal manera que un diputado por Soria se saca con muchos menos votos que un diputado por Madrid.


El Partido Socialista, al haber vuelto a fallar en su búsqueda de la mayoría absoluta, tendrá que pactar con algún partido nacionalista para facilitar su marcha en el Parlamento. Ese partido, entonces, llegará a ser el árbitro de la vida política del que dependerá el destino del partido mayoritario; si éste le quita su confianza, podría darse una elección temprana. Es interesante saber que Italia también usa el sistema D´Hondt. Mientras que los españoles acaban de elegir su décimo gobierno desde la Constitución democrática de 1978, los italianos votarán el mes que viene para elegir su gobierno número 27 en el mismo periodo. El sistema D´Hondt no funciona bien para todos los países que lo usan.

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