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Tour de Francia 2010: todos contra Alberto Contador

Destaca la alta montaña y una decisiva contrarreloj larga

Sábado 03 de julio de 2010
El ciclista madrileño es el gran favorito para alcanzar su tercer entorchado francés y convertirse en el dominador de la ronda gala. El trazado, con cinco etapas de alta montaña entre las que se encuentra el “Tourmalet”, prepara una gran batalla en cuanto la carretera se empine. Los hermanos Schleck, Lance Armstrong e Iban Basso buscarán las cosquillas del ciclista español para evitar que llegue de amarillo a París. El espectáculo arranca en Rotterdam este sábado y concluirá el 25 de julio en los Campos Elíseos. Tres semanas de espectáculo e imprevisible destino –visto lo visto en los últimos años- en la cita más importante del calendario ciclista.

Esta tarde arranca la cita más relevante del calendario ciclista internacional. Rotterdam acoge el pistoletazo de salida de uno de los Tour de Francia más igualados de los últimos tiempos. La superioridad mostrada por Alberto Contador en la pasada ronda gala parece haber sido un espejismo. Los rivales directos se han reforzado de manera espectacular construyendo equipos sólidos con el objetivo de complicar al ciclista madrileño y a la pobre propuesta colectiva del Astana.

Sin embargo Contador sigue en la cima de las previsiones a pasear por París con el maillot amarillo el próximo 25 de julio. Es el máximo favorito por varias razones: la experiencia de haber sumado ya dos entorchados franceses (2007 y 2009), el desarrollo y evolución en las facetas que le eran menos favorables (contrarreloj) y la absoluta superioridad que todavía demuestra en la alta montaña con respecto a sus rivales. Alberto buscará revalidad trofeo y alcanzar, de este modo, su tercer Tour de Francia a los 27 años de edad.

Para lograrlo deberá aplicar toda la inteligencia y conocimiento de este deporte, ya que en esta edición todos van a atacarle. En primer lugar Lance Armstrong, que a sus 38 años, quiere sacarse la espina del año pasado –cuando Contador le relegó al papel de gregario-. El americano ha construido el nuevo RadioShack a partir de la raíz triunfadora del Astana con Klöden, Leiphemier y Brajkovic como vasallos en la recuperación del trono galo. Además esta carrera adquiere un cariz dramático para el tejano ya que ha anunciado que este será el último Tour de Francia. Esta será la última ocasión en que el corredor estadounidense podrá ampliar su espectacular palmarés.

Las mermadas facultades de Armstrong cuando la carretera se empina provocan que el rival más duro para Contador vuelva a ser, presumiblemente, Andy Schleck. Con un año más de experiencia, el joven corredor luxemburgués vuelve a la “Grande Boucle” con máximas aspiraciones. Capaz de lo mejor en alta montaña y aunque todavía tiene un gran lunar en la contrarreloj, está en camino de encontrar la regularidad que le entregue un entorchado de renombre. Junto a él peleará su hermano Franck y todo el bloque Saxobank, que el año pasado mostró su capacidad de aguante para poner en dificultades al Astana del ciclista madrileño.

Otro aliciente de este espectacular Tour de Francia viene de las montañas transalpinas. Ivan Basso, actual campeón del Giro de Italia, se ha presentado en Rotterdam con la intención de llegar lo más alto posible. El escalador italiano regresa a la ronda gala con dos buenas actuaciones en su haber (tercero en 2004 y segundo en 2005). Aunque podría acusar el esfuerzo de haber disputado la ronda de la maglia rosa, Basso podría proponer algo diferente a la lucha encarnizada entre Astana, RadioShack y SaxoBank. Además, Cadel Evans –eterno aspirante- figura como invitado a la gloria. Su táctica consiste en mantener su ritmo y superar puestos en la clasificación gracias a los desfallecimiento de los demás. Evans, lejos de su mejor forma, podría dar alguna sorpresa en este Tour.

Estos son los candidatos a vestir de amarillo en los Campos Elíseos parisinos pero en la práctica, la carretera es la que dictará sentencia y colocará a cada uno donde merece. El recorrido de esta ronda es considerado uno de los más duros de los últimos años. En las tres semanas de carrera destacan el traicionero “paves”, el paseo habitual por los Pirineos y el Tourmalet –que se subirá dos veces- y una contrarreloj larga en los últimos días. El trazado responde a las características de los escaladores, aunque esté año será decisiva la contrarreloj de 51 kilómetros entre Burdeos y Pauilliac.

La montaña protagonizará esta “Grande Boucle” ya que se hace presente desde la primera semana hasta los últimos días de competición. Las ascensiones iniciales a Morzine-Avoiraz, la tradicional Madeleine, el Aix 3 Domaines y el Pairelhes darán paso al protagonismo que ejercerá el Tourmalet. Primero, en la etapa 16, cuando se ascienda por el lado de la Mongie, en la que se considera la etapa reina, ya que los corredores subirán también el Peyrosourde, el Aspin y el Aubisque. Más tarde se volverá a ascender el Tourmalet por la cara opuesta como final de etapa.

Así pues se espera una gran batalla en la edición de este año del Tour. Lucha táctica entre los Astana, Saxobank y RadioShack por endurecer la carrera; lucha individual en las duras subidas planteadas por la organización; lucha por no ceder terreno en la trampa de la primera semana del “paves”; y lucha mental en la última contrarreloj, de 51 kilómetros, a pocos días del final de la carrera. El recorrido es espectacular y propone espectáculo. La terna de favoritos deberá exprimir sus energías para desbancar a Contador y alejarle de su tercera conquista francesa.

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