Opinión

Y Videla habló....

Jueves 08 de julio de 2010
Tras veinticinco años de hermético silencio, el ex presidente de facto de la última dictadura argentina, Jorge Rafael Videla, asumió la responsabilidad de todos los cargos que la justicia de ese país le imputa por crímenes de lesa humanidad. Con 85 años acuestas y el peso de la conciencia de haber sido el responsable del secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas durante el mandato de la Junta Militar (1976-1981), el que fuera Jefe del Ejercito argentino no le quedó otra que terminar por doblegarse ante los tribunales.

Su avanzada edad no le dio la tregua que lo largo de estos últimos años estaba esperando, como tampoco se la dio a sus colegas y cómplices de la dictadura que también están siendo procesados, a los que Videla defiende alegando que sólo “cumplían sus órdenes”. Sin embargo, esto no es suficiente para exculpar a los responsables, encabezados por el ex dictador que, en un período de cinco años, contribuyeron a escribir uno de los peores capítulos de la historia suramericana.

Según las cifras oficiales, 11.000 es el número de desaparecidos, torturados y asesinados durante la Junta Militar comandada por Videla, Emilio Massera y Orlando R. Agosti; un número que difícilmente podría pasar desapercibido e impune en un país con las heridas de la dictadura aún abiertas.

Tuvieron que pasar 25 años y el imperdonable paso del tiempo haciendo mella en sus huesos para que Videla terminara por admitir su culpa. Sin bien, esto no va a consolar a los miles de familias argentinas que terminaron por convertirse en víctimas del régimen, ojalá este sea un comienzo para que las profundas cicatrices del pasado comiencen a sanar. Y para que Argentina prosiga su historia: una democracia se funda en el conocimiento de la verdad pero también –como escribiera Azaña para el caso español- en la paz, el perdón y la piedad: la base de la koininia, la amistad cívica, que decían los clásicos, sin la cual no hay democracia posible.

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