Opinión

Alianzas criminales entre delincuentes mexicanos y colombianos

Domingo 11 de julio de 2010
El testigo protegido por la Procuraduría General de la Republica (PGR) de México (Fiscalía General), conocido como Lucero y quien era miembro del cartel de los Beltrán Leyva hasta hace unos meses, hizo unas declaraciones que revelaron por una parte, nexos entre narcotraficantes mexicanos y colombianos y las FARC de Colombia, y por otro lado, corrupción en la Policía Federal mexicana. Según Lucero, en octubre de 2008 elementos corruptos de la policía recibieron alrededor de 20 millones de dólares para dejar en libertad al narcotraficante colombiano Mauricio Harold Poveda Ortega, después de haber sido detenido en una redada en la Ciudad de México.


Al parecer, Poveda Ortega era el enlace entre el cartel de los Beltrán Leyva con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia para el envío de cocaína a México. Con la reciente detención de Gerardo Vázquez Álvarez, “El Indio” –miembro también de los Beltrán Leyva-, la PGR ha logrado obtener evidencias que sustentan las declaraciones de su testigo protegido y que demuestran las conexiones entre el cartel mexicano, y la guerrilla y los carteles colombianos. Por las investigaciones e información proporcionada por el testigo, se ha sabido que la organización criminal mexicana posee empresas de transporte, cuyos vehículos trasladan la droga desde la frontera mexicana con Guatemala hacia la Ciudad de México, para de ahí ser distribuida.


Ni las operaciones ni las investigaciones han concluido aún. Dos agentes de policía ya han sido detenidos en relación con la liberación de Poveda, pero queda mucho por conocerse de las alianzas entre las organizaciones de delincuentes de México y Colombia. Lo importante de estas revelaciones es que demuestran lo que se sospechaba: que existen vínculos estrechos entre los narcotraficantes de México con los de Colombia y con las FARC, como productores de cocaína. El negocio de la droga es muy complejo y por eso es necesaria una mayor cooperación entre los gobiernos. Sin embargo, queda pendiente el problema de la corrupción entre los miembros de las fuerzas de seguridad que minan los avances que se puedan obtener para combatir la delincuencia. Como bien ha señalado el Secretario de Gobernación de México (Ministro de Interior), Gómez Mont, es necesario un nuevo plan contra el crimen, porque el modelo actual ha demostrado ser insuficiente.