Los primeros siete presos políticos liberados por el Gobierno de Cuba han llegado este martes a Madrid. Su viaje a España coincide con el de Geandy Pavón, artista cubano afincado en Estados Unidos, quien ha presentado en la facha del Ministerio de Asuntos Exteriores una “performance” dedicada al disidente fallecido Orlando Zapata y que ya ha pasado por Nueva York y Barcelona.
La fachada del
Ministerio de Asuntos Exteriores ha sido el escenario elegido por el artista cubano
Geandy Pavón para proyectar Némesis, una propuesta artística visual que muestra el rostro del disidente fallecido
Orlando Zapata, símbolo de los presos políticos cubanos. Su particular homenaje a
Zapata, a quien ha querido rendir tributo con su forma de entender el arte, coincide con la llegada a Madrid este martes de los primeros siete presos políticos liberados por el Gobierno de Cuba.
Proyección de una fotografía de Orlando Zapata en el Ministerio de Asuntos Exteriores (Foto: Manuel Engo)
Hasta el momento son veinte los
disidentes que han comunicado el deseo de ser enviados a España, al menos de forma transitoria. El régimen cubano se ha comprometido a liberar a 52 presos de forma gradual en un plazo de cuatro meses, una decisión que se enmarca en el diálogo abierto con la Iglesia Católica cubana y que cuenta con el apoyo del Gobierno español.
Precisamente el Ministerio de Asuntos Exteriores y su titular, Miguel Ángel
Moratinos, han tenido mucho que ver en la liberación de estos disidentes, por lo que la proyección de la “performance” de Pavón resulta más que apropiada.
Proyección de una fotografía de Orlando Zapata en el Ministerio de Asuntos Exteriores (Foto: Manuel Engo)
Antes de recalar en Madrid,
Nueva York y Barcelona también ha acogido esta propuesta. La sala de conciertos Carnegie Hall de Manhattan fue el primer edificio en prestar su fachada para que Pavón proyectara el dócil rostro de Zapata, al que le siguió la sede del consulado cubano de Barcelona.
Tildado por el autor de
“símbolo liberador”, Orlando Zapata ha sido retratado por Pavón con una imagen serena, exenta de gestos e, incluso, de sentimientos. Serio, con la mirada al frente, parece no inmutarse en una fotografía que bien pudo haber servido al disidente fallecido para rellenar un documento.
Esa sensación que permite observar su imagen proyectada en la puerta del Ministerio ha sido compartida por el autor, quien ha querido mitigar ese protagonismo político que ha adquirido el rostro de Zapata para potenciar el
dramatismo de lo que representa. Para lograrlo, no ha necesitado más que un ordenador y un proyector para demostrar que el arte no entiende de fronteras ni de limitaciones.