Sociedad

La prostitución, entre la legalización, las redadas y la esclavitud

Con la llegada del verano vuelven las macroredadas

Sábado 17 de julio de 2010
El debate sobre la abolición o regulación de la prostitución viene de antiguo. Sin embargo, no pasa un verano sin que vuelva a abrirse debido a las continúas redadas. En lo que llevamos de mes, la Policía Nacional coordinada con la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra han llevado a cabo tres macrooperaciones en la ciudad de Barcelona y el verano no ha hecho más que empezar.

El debate sobre la prostitución se reabre cada verano. Lo hizo durante el periodo estival de 2009 por la publicación de unas fotografías en las que se observaba cómo se practicaba sexo explícito en las confluencias del Mercado de la Boquería, en pleno centro turístico de Barcelona, y se retoma este año por la ola de redadas que se han llevado a cabo en lo que llevamos de mes.

En tan sólo quince días, la Policía Nacional, coordinada con la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, han protagonizado tres macrooperaciones en la ciudad condal que se saldaron con centenares de identificaciones y decenas de arrestos. La primera operación sucedió en las inmediaciones del Camp Nou el pasado 3 de julio y acabó con la identificación de cien personas (prostitutas y clientes) y un total de 18 arrestos. Tan sólo seis días después, los medios de comunicación se hacían eco de que dos proxenetas habían sido detenidos por explotar y agredir sexualmente a una menor de 15 años que fue captada hace ya varios meses en Rumanía con la falsa promesa de que tendría trabajo como niñera en España. Por último, el pasado día 14 de julio, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado realizaron una macrorredada en el barrio del Raval, la Rambla y algunas zonas del Eixample. Operación que se saldó con el traslado de decenas de mujeres a las dependencias policiales para su identificación.

Imagen de archivo de una redada en un local en Barcelona. Efe


Para el secretario general de la Confederación de Policía de Cataluña, Sebastián Hernández, "el tema viene de antiguo y salta a las noticias todos los años", por ello a su juicio “conviene regular la prostitución para dar una salida legal a esta situación, ejercer un control sanitario y combatir bajo el amparo de la ley la trata de blancas”.

Según fuentes del sindicato policial CEP la prostitución “debería legalizarse” en locales con licencia y, en cambio, estar penalizada la que se ejerce en la vía pública y las organizaciones que se dedican al tráfico de seres humanos. Porque aunque parezca contradictorio cabe recordar que la prostitución como tal “no es ilegal, aunque sí lo es la inducción a la misma –el proxenetismo-”, comenta Hernández, y por ello añade que “para evitar las mafias sería conveniente legalizarla, porque con la situación actual no hay armas para combatirla”.

Hernández critica en nombre de su sindicato que “ningún gobierno español haya querido abordar el asunto de la prostitución” y considera “contradictorio que, en concreto este Ejecutivo socialista, haya avanzado en materia social, con el matrimonio homosexual, por ejemplo, y sin embargo, en un problema tan antiguo como la propia humanidad no se aborde cuando es un asunto real que está en nuestras calles y carreteras”.

Legalizar sería como amparar la esclavitud
A tenor de las declaraciones obtenidas por parte del CEP y de la oleada de redadas en Barcelona en este último mes, EL IMPARCIAL ha contactado con la Asociación para la prevención, reinserción y atención de la mujer prostituida para conocer su opinión al respecto. Rocío Mora es presidenta de APRAMP y lleva más de 30 años trabajando en servicios sociales y 25, desde que fundó la asociación, al lado de las prostitutas. “Estamos totalmente en contra de legalizar la prostitución”, afirma taxativamente Mora y explica que “son mujeres que están en situación de trata con fines de explotación sexual, que son víctimas y realmente con la regulación lo que se conseguiría es dar legalidad al proxenetismo y a la esclavitud, porque la prostitución no es más que la esclavitud del siglo XXI”.

La principal solución según Mora pasa “por dar más información y alternativas a estas mujeres y trabajar por la identificación de las víctimas”. Cuando hay una redada policial es “complicado que las chicas digan que están en una situación de explotación con los dueños de los locales al lado”. La sola idea de legalizar “que estas mujeres trabajen en hoteles aún cuando están enfermas, como hemos tenido caso, me parece una barbaridad”, concluye Mora.

“Habría que primero plantear y reestablecer los derechos humanos que estas mujeres tienes y si ella no quieren acogerse, ya es una cuestión de libertad de cada uno”, asegura Mora, que además en contra de la opinión de CEP cree que “el Gobierno sí está trabajando en contra de la prostitución, coordinado con las ONGs y la Fiscalía”. De hecho, continua Mora “el Ministerio de Igualdad ha hecho un plan contra la trata de blancas y que por lo tanto ha reconocido el problema y trabaja por los derechos de estas mujeres”.

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