CRÓNICA GASTRONÓMICA
Viernes 16 de julio de 2010
Los Asadores Frontón son establecimientos clásicos, situados en la Plaza de Tirso de Molina (Tfno. 91 369 23 25) y la calle Pedro Muguruza (Tfno. 91 345 39 01) de Madrid. Ahora, se han instalado, hace pocos meses, a finales de 2009, en el barrio de Salamanca (Velázquez, 54. Tfno. 91 577 51 65). Eviten confusiones, porque en Madrid hay otro Frontón, en la calle Montalbán, pero que no pertenece a los mismos propietarios.
Centrémonos, por tanto, en los Asadores, casas de comidas tradicionales y reivindicativas de las esencias vasco-navarras, envueltas en una decoración sencilla, y que destacan por la excelente selección del producto. Además, son habituales lugares de encuentro para políticos, deportistas, empresarios, gentes del espectáculo y taurinos, a todos los cuales siempre les han gustado este tipo de locales.
Los orígenes
El primero de ellos, el de Tirso de Molina (considerado el más auténtico por su fecunda historia) fue inaugurado en 1982, mientras que el de Pedro Muguruza abrió sus puertas seis años más tarde. Ambos cuentan, igual que el de Velázquez, con agradables salones privados para cualquier tipo de reunión.
Florencio Alonso, supervisando la sala, es el director del establecimiento de Velázquez, mientras que al frente de los fogones se encuentra Antonio Hernansáiz. Y un gran personaje del grupo es Antonio Alonso, quien encabeza la sala de Pedro Muguruza, un gran profesional.
Este Frontón del barrio de Salamanca ofrece algunas alternativas más que los otros locales, incluyendo una cervecería-sidrería en la planta superior, en la que se sirven tapas y raciones, con el objetivo de atraer a un público más joven y más amplio, porque también los asadores deben someterse al necesario proceso de actualización.
El pescado y la carne, que luego se preparan a la parrilla, vienen directamente de Ondárroa (Guipúzcoa), mientras que las verduras proceden de Navarra. A la carta, se puede comer por unos 50 euros. Por ejemplo, en todos los Asadores Frontón se pueden tomar como entrantes unos espárragos trigueros, unos cogollos de lechuga con ventresca, jamón ibérico, unas pochas o unas alubias de Tolosa, unos pimientos de Guernica o unos hongos en temporada, además de unas riquísimas anchoas.
Las carnes, emblema de la casa
Todo como preámbulo para la apoteosis posterior, que llega con el chuletón o el entrecot de buey (la carne se pide al peso y es acaso el verdadero emblema de la casa, puesto que siempre se ofrece en su punto). Pero, si se prefieren pescados, se pueden tomar, entre otras recetas, unas cocochas, una merluza en salsa verde, besugo, rape o bacalao Club Ranero. Y, como postre, cuajada, arroz con leche, panchineta o tarta capuchina.
A la hora de elegir el vino, aunque la selección no resulte demasiado amplia, sobresale la calidad y variedad de los Riojas y Riberas del Duero. Los nombres clásicos se mezclan con otros vinos de nueva expresión. Y es muy habitual en este Asador Frontón, como en los demás, que las sobremesas se prolonguen largo rato, con copa, puro y hasta partida de mus.
La atención es siempre excelente y el ambiente, similar al de otros establecimientos de este tipo, que siempre han disfrutado de una gran acogida en Madrid.
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