Antonio Domínguez Rey (ed.): El otro medio siglo. Antología incompleta de poesía iberoamericana. Autores: Antonio Domínguez Rey, Gilberto Prado, Vinyet Panyella i Balcells, Annabela Rita, Eucanaâ Ferraz, Eduardo Coelho y Patri Urkizu. Espiral Maior. A Coruña, 2009. 612 páginas. 36 €
Toda antología poética plantea tantos riesgos como potencialidades. Más allá de sus loables o espurios propósitos, tiende a ser contemplada por los críticos indefectiblemente como un rosario de ausencias y presencias. Los lectores de a pie, sin embargo, se inclinan por una visión más comprensiva y genérica o, a la contra, por una lectura en diagonal que satisfaga sus gustos. Sobre la importancia de las antologías, no hace falta recordar el papel trascendental que ocupan en la historia reciente literaria para la confección del canon de las letras españolas. Ya se ocupó de ello
Marta Palenque en una certera reseña indicando bibliografía oportuna hace pocas semanas en estas mismas páginas.
De riesgos y virtudes participa esta nueva antología propuesta que se ocupa de la segunda mitad del siglo XX. Su certero subtítulo, de entre los aciertos,
Antología incompleta de poesía iberoamericana, señala, en primer lugar, la característica principal de toda antología, su renuncia a la totalidad: de ahí su valor, seleccionar es siempre imprimir una clasificación, necesaria por más que aprieten estos tiempos agoreros. En segundo lugar, la centralidad del acento en lo íbero, como quisiera el recién desaparecido José Saramago, y en lo americano de habla hispana.
Según la introducción del editor, el profesor Domínguez Rey, se ofrece una muestra de creación poética iberoamericana que aúna las cinco lenguas que habitan la península ibérica y parte importante de América. El hincapié en el factor creativo de las lenguas, entendiendo el poema como entidad objetiva de creación, se detiene en autores que muestran “algo diferente a lo ya conocido o mostrasen una obra nueva de especial importancia”. Cabría preguntarse qué se entiende por diferente respecto a la norma.
De la selección realizada por distintos especialistas, es un acierto destacar de entre el grupo del 50 a Claudio Rodríguez, Valente y Brines como ya han pronosticado hispanistas internacionales, entre ellos Gabriele Morelli. Así como subrayar en la llamada generación del lenguaje la importancia de Carnero, Robayna y Siles, para destronar a los periclitados. La sorpresa de nombres menos frecuentes por estos pagos del ámbito americano y de otras lenguas como la portuguesa hará disfrutar a los lectores de esta antología.
La excesiva especialización del ensayo que acompaña a este interesante volumen, fruto de un seminario de traducción poética cuyo origen no esconde, no enturbia su atinado párrafo final sobre las miserias del panorama poético actual, que suscribimos de cabo a rabo.
Por Francisco Estévez